Las temporales del Prado. Goya en Madrid.

Bajo el subtitulo “Cartones para tapices 1775-1794” y estructurada en ocho secciones: la caza, divertimentos, las clases sociales, música y baile, niños, los sueños, las cuatro estaciones y el aire, el Museo Nacional del Prado presenta una interesante exposición sobre Goya, que nos permite observar los cartones para tapices creados por el aragonés, presentados junto a obras de otros artistas, además de pinturas y esculturas que le sirvieron de modelo para sus obras. Una selección, que nos muestra un apasionado diálogo entre el genio de Fuendetodos y otros grandes creadores. 

Goya en Madrid - Museo del Prado

Goya llegó a Madrid en enero de 1775 para colaborar con Anton Raphael Mengs, que por aquel entonces era primer pintor de cámara y director artístico de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. Su primer encargo, seria la realización de una serie de siete cartones para tapices destinados a los Sitios Reales en los que supo reflejar las costumbres y tradiciones del pueblo, con su extraordinaria capacidad para captar los mil y un diferentes matices de los hombres, mujeres y niños de España. Escenas llenas de alegría, música, juegos de seducción y fiestas, pero también de violencia, engaños y tragedia.

Plantas, alzados y perfil del Museo del Prado, Juan de Villanueva (1796)

Los cartones para tapices llegaron al Museo del Prado en 1870, procedentes de los almacenes del Palacio Real, adonde habían sido trasladados desde la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara en 1857. Tras su restauración, ya que habían permanecido enrollados durante décadas, el entonces director del museo, Aureliano de Beruete, decidió que fueran expuestas al público en algunas salas de la planta baja especialmente dedicadas a Goya, que fueron inauguradas en 1921, donde permanecieron hasta su desmontaje durante la Guerra Civil. Desde de 1998 se pueden ver en las salas especiales que suelen ocupar de forma habitual en la segunda planta del edificio de Villanueva.

Vista de la exposición Goya en Madrid Sigue leyendo

Anuncios

Recorriendo el Madrid antiguo: el Madrid de Los Austrias. 2ª parte

Si no recuerdo mal, cuando finalizamos nuestro primer recorrido por el Madrid de Los Austrias, hace ahora aproximadamente un año (como pasa el tiempo), lo hicimos en Puerta Cerrada, por tanto, creo que nada mas adecuado que iniciar esta segunda parte en ese mismo lugar, tras haber recargado las pilas con unas sabrosas tajadas de bacalao y unas cañas en Casa Revuelta.

La Villa y Corte de Madrid según el plano realizado por Juan Gómez de Mora hacia 1622.

Recorreremos la calle Toledo, la Plaza Mayor y las plazas de Santa Cruz y las Provincias, desde donde llegaremos, bajando por Esparteros, a Mayor y la Puerta del Sol. Luego, calle Arenal abajo, nos acercaremos hasta las plazas de San Martín y las Descalzas, con su monasterio, y desde allí, encaminaremos nuestros pasos hacia Ópera, donde entraremos en la estación de metro, para ver los restos de la fuente de los Caños del Peral. Visitaremos el Real Monasterio de la Encarnación, situado a tan solo unos pasos, y por último, llegaremos a la plaza de Oriente, punto final de este recorrido por el Madrid de los Austrias, donde recuperaremos fuerzas en alguna de las terrazas situadas frente a la estatua ecuestre de Felipe IV y el Palacio Real ¿Os animáis?

Colegio Imperial y Colegiata de San Isidro el Real

A escasos metros de la plaza de Puerta Cerrada, en la calle Toledo, se encuentra la primera parada de este recorrido: el Colegio Imperial y la Colegiata de San Isidro el Real, edificios ambos, construidos en el siglo XVII, sobre los terrenos cedidos por la Emperatriz María de Austria, hija de Carlos V y esposa de Maximiliano II, Emperador del Sacro Imperio Romano. En lo que respecta a la colegiata, es uno de los edificios más representativos de la arquitectura religiosa madrileña del siglo XVII.

Colegiata de San Isidro el Real San isidro Labrador y Santa María de la Cabeza

Proyectada en el mas puro estilo barroco por arquitectos de la Compañía de Jesús, sigue el modelo de la Iglesia del Gesù, de Roma, con planta de cruz latina de una sola nave con capillas laterales, crucero y cúpula, En el altar mayor de la iglesia, reposan los restos de San Isidro Labrador, patrón de Madrid, y de su esposa, Santa María de la Cabeza. Como dato curioso, creo que merece la pena mencionar, que, mientras duró la construcción de la Catedral de la Almudena. la Colegiata de San Isidro el Real fue el templo catedralicio de la diócesis de Madrid, albergando entre sus muros, las imágenes de la patrona de Madrid y el Cristo de la Buena Muerte de Juan de Mesa, ambos actualmente en la catedral madrileña.

Colegio Imperial Patio del Colegio Imperial Colegio Imperial

En cuanto al Colegio Imperial, fundado en 1558, merece especial mención su patio, construido entre 1679 y 1681 durante el reinado de Carlos II. Es obra de Melchor de Bueras, autor asimismo de la Puerta de Felipe IV, que sirve de entrada al parterre de los Jardines de El Retiro. Concebido a modo de claustro, presenta, a pesar de su inconfundible estilo Barroco, ciertos rasgos herrerianos, el estilo “oficial” de los Austrias, que marcó la arquitectura madrileña a lo largo de todo el siglo XVII.

Calle Toledo

Ahora, subamos por la calle Toledo hacia la Plaza Mayor, a la que accederemos pasando bajo uno de los arcos que permiten el acceso al que es sin duda, y con permiso de la Plaza de la Villa, el monumento mas importante y representativo del Madrid de los Austrias. Los orígenes de la Plaza Mayor se remontan al siglo XV, cuando en la confluencia de las calles de Toledo y Atocha, entonces extramuros, en la entonces llamada plaza del Arrabal se encontraba el mercado mas importante de la villa, construyéndose en esta época una primera casa porticada, o lonja, cuya finalidad era regular el comercio que allí tenia lugar.

Escudo de España con las armas de Carlos II, situado sobre la fachada de la Casa de la Panadería

No sería hasta 1561, cuando nacería la Plaza Mayor como tal. Felipe II encargó el proyecto a su arquitecto Juan de Herrera, que comenzó por derribar las “casas de manzanas” de la antigua plaza ese mismo año. En 1590, Diego Sillero comenzaría la construcción de la Casa de la Panadería, en el solar dejado tras el derribo de la antigua lonja, y la Casa de la Farmacia justo en frente, en el lado sur de la plaza. Finalmente, en 1617, reinando ya Felipe III, se le daría a las obras de construcción de la Plaza Mayor el que seria el impulso definitivo, siendo el encargado de las obras  Juan de Mora, que las finalizaría en 1619.

 Casa de la Panadería Casa de la Panadería

“Reinando Phelipe III y por su mandado se deshico y derrivó la plaza antigua de esta villa y se labró de nuevo en tiempo de dos años, siendo Presidente de Castilla Don Fernando de Acevedo Arcobispo de Burgos y superintendente de Castilla el licenciado Pedro de Tapia del Supremo Consejo de Castilla y de la general Inquisición y Corregidor Don Francisco de Villacís cavallero de la Orden de Santiago y Regidores Commissarios Juan Fernández y Don Gabriel de Ocaña de Alarcón caballero de el Orden de Santiago, Juan de Piñedo, Francisco Enríquez de Villacorta y Don Fernando Vallejo gentil hombre de la casa de Su Magestad y se acabó en el año 1619”

. Panorámica de la Plaza Mayor

Sigue leyendo

Blas de Lezo y Olavarrieta, un recién llegado a la Villa y Corte de Madrid.

Su historia de valor y heroísmo, sin duda habría sido llevada al cine de haber nacido en Estados Unidos o en Gran Bretaña, pero nació en España, nación treméndamente olvidadiza y desagradecida con sus héroes, de modo que, la heroica figura de Blas de Lezo y Olavarrieta se vio condenada al olvido, muriendo pobre y malherido, para ser enterrado en una fosa común en Cartagena de Indias, sin llegar a tener conocimiento de que Felipe V, el monarca a quien tan fielmente había servido, le había exonerado de todos los cargos presentados en su contra por el virrey de Nueva Granada, Sebastián de Eslava y Lazaga. Hubó que esperar al reinado de Carlos III, para que, en 1760, este héroe nacional fuera finalmente rehabilitado, concediéndosele a título póstumo, el marquesado de Ovieto por la “heroica defensa de Cartagena de Indias”, y aun mas, hasta el pasado 15 de noviembre de 2014, para que se le erigiera en la capital de España, un monumento digno de tan insigne personaje.

Blas de Lezo - Museo naval de Madrid

El monumento a Blas de Lezo en los Jardines del Descubrimiento de Madrid.

Hacía ya muchos años, sin duda demasiados, que no se inauguraba en Madrid, monumento alguno dedicado a cualquiera de nuestros numerosos prohombres, hasta que, el pasado 15 de noviembre, esta prolongada sequía tuvo un digno final, con la inauguración en un acto militar  presidido por D. Juan Carlos I, del monumento a Blas de Lezo, en el que el monarca fue recibido con honores militares, por parte de una compañía mixta integrada por dos secciones de Infantería de Marina y una de Marinería. El acto contó con la asistencia, entre otras personalidades, de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella; el almirante jefe del Estado Mayor de la Armada, Jaime Muñoz-Delgado y el embajador de Colombia, Fernando Carrillo. Se salda de este modo una deuda histórica con el heroico marino español, que hasta ahora, no contaba con ninguna estatua en la capital de España.

 OLYMPUS DIGITAL CAMERABlas de Lezo - Molde de arcilla Blas de Lezo - Molde de arcilla

Veamos ahora cual fue el proceso de creación: Amaya comenzó creando un armazón metálico sobre el que iba fijando la arcilla necesaria hasta crear las formas básicas de la estatua. Una vez logrados los volúmenes y formas deseados, pasó a modelar el barro, hasta conseguir el resultado deseado. Acto seguido, sacó unos moldes de silicona y escayola con los que en la empresa Fundición Artística de Bronce Fademesa, radicada en Madrid, realizaron mediante el procedimiento de la cera perdida, el fundido en bronce de la estatua definitiva. Como último paso, Amaya procedió a repasar las imperfecciones, para terminar el proceso creativo aplicando la pátina final.

DSCN5581 DSCN5589

El resultado final es un monumento de 7 metros de altura, de los que 3 corresponden a la figura del insigne marino, vestido con uniforme de Teniente General de la Armada, que se apoya sobre un pedestal realizado en piedra, donde se pueden ver una placa en bronce con el escudo de la Escuadra Naval del Mediterráneo y una inscripción en la que figura el siguiente texto:

“A Don Blas de Lezo y Olavarrieta 1689-1741 Teniente general de la Armada Española. La nación agradecida erigió este monumento por suscripción popular reinando S.M. el Rey Don Felipe VI. 15 de noviembre de 2014”

DSCN5582 DSCN5584

Ha sido financiado en su totalidad por la Asociación Monumento a Blas de Lezo, presidida por Iñigo Paredes, que ha sido la impulsora mediante cuestación popular, apoyada por un grupo de trabajo del que han formado parte,  la Armada Española, la Real Academia Española, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Real Academia de la Historia, la Casa de América y el Instituto de Estudios Madrileños.

 DSCN5590DSCN5587 Sigue leyendo

La Puerta de Alcalá. La obra maestra de un gran arquitecto.

No es Madrid ciudad de grandes monumentos, nuestra querida villa no anda precisamente sobrada en lo que a ello se refiere. Sin embargo, entre todos los que son, hay uno que destaca no solo por su elegancia y belleza, sino también por haberse convertido, junto a la vecina fuente de Cibeles, en  el símbolo de toda una ciudad. Se trata, como no podía ser de otra manera, de nuestra muy querida y entrañable Puerta de Alcalá.

La Puerta de Alcalá (Foto Victoría Cuesta)

Cuando Carlos III llegó a Madrid procedente de Nápoles en 1760, tras renunciar al trono de aquel reino italiano para convertirse en Rey de las Españas, entró a la capital a través del arco triunfal que había sido construido, mas de un siglo atrás, para dar un digno recibimiento a Margarita de Austria, esposa de Felipe III. Sin embargo, dicho arco, había sido construido a toda prisa, por lo que su aspecto dejaba mucho que desear tanto en apariencia como en calidad. Sin duda un acceso a Madrid desde el Este, mas propio de un villorrio que de la capital de España. Ciertamente, Carlos III no se encontró con una gran ciudad, sino mas bien con un villorrio mal construido y peor urbanizado, sucio y empobrecido. Un Madrid, con demasiadas iglesias y conventos, pero con muy escasos monumentos o edificios medianamente interesantes desde el punto de vista artístico.

Carlos III conel habito de su orden (Palacio Real de Aranjuez)

El Rey tenía ante si un gran reto: transformar Madrid, hasta conseguir que fuera una capital digna de España, comparable a otras grandes ciudades europeas. Tras años 29 años de reinado, lo consiguió, aunque solo a medias.

Las otras Puertas de Alcalá, antes de la llegada a Madrid de Carlos III.

Hasta la entrada en Madrid de Carlos III a mediados del siglo XVIII, existieron al menos otras dos puertas llamadas de Alcalá, si bien su ubicación no se correspondía exactamente con la actual. Su importancia como entrada a Madrid desde el Este fue siempre notable, ya que desde allí, enfilando la calle de Alcalá se accedía a la Puerta del Sol, cuya puerta ya había desparecido, y desde allí, siguiendo la calle Mayor, entonces calle de las Platerías, se llegaba al Alcázar de los Austrias.

La primera de las referencias data de 1580, durante la epidemia de peste que sufrió la capital. Estaba la puerta por aquel entonces, situada en el cruce de Alcalá con Barquillo y recibía el nombre de Puerta de la Peste de la calle de Alcalá. En 1599, esta puerta desaparecería, para dar paso, unos metros mas cerca de la actual, concretamente a la altura de la calle Alfonso XI, a la puerta que debería servir para celebrar la entrada en Madrid de Margarita de Austria. Esta nueva Puerta de Alcalá fue obra de Patricio Cajés, quien se encontraba al frente de las arquitecturas efímeras utilizadas en las distintas celebraciones reales.

La Puerta de Alcalá en  la Topographia de la Villa descrita por Don Pedro Texeira. Año 1656

La puerta tenia tres partes bien diferenciadas con un arco central y dos vanos laterales. Toda ella fue construida en ladrillo, a excepción de los pedestales y pilastras, para los que se empleó piedra. Era tan modesta esta puerta que la fachada que daba al exterior de la ciudad era la única que aparecía decorada (la Reina solo habría de ver esta fachada), con obras realizadas en yeso por Juan de pobres y Alonso López Maldonado, que se deterioraron rápidamente, mientras que la fachada interior apenas presentaba ningún elemento decorativo. La decoración estaba formada por las armas reales y de la Villa, con dos figuras representando a Manto y a su hijo Ocno, los fundadores de la ciudad de Madrid según la mitología.

La calle de Alcalá hacia 1750 (Antonio Joli)

En 1636, la Puerta de Alcalá es objeto de una profunda remodelación al derribarse parte de la misma para pasar a ser un puerta con un único arco de apariencia mucho mas pobre que la anterior. Una actuación, consecuencia de las obras realizadas en el Palacio del Buen retiro, que tenía una de sus fachadas pegada al extremo sur de la puerta, mientras el otro estaba encajado entre los muros del pósito construido en 1667, algo mas arriba del actual Palacio de Linares. Teodoro de Ardemans, Arquitecto Mayor de la Villa, sería el encargado de llevar a cabo estas obras, que no se finalizarían hasta1692.

La vieja puerta fue derribada en 1770 al ampliarse la calle de Alcalá, denominada entonces Camino Real de Aragón y Cataluña, para dar paso poco después, a la que todos los madrileños, y los que nos visitan, podemos contemplar en la actualidad, la genial obra de Sabatini

Francesco de Sabatini. El arquitecto favorito de Carlos III.

Sabatini siempre gozo del favor real, y tras su muerte, sería el español Juan de Villanueva quien le sucedería, poniendo de este modo fin a la larga serie de arquitectos extranjeros al servicio de la corte.

Francesco Sabatini Sigue leyendo

La iglesia de San Pedro el Viejo. Ocho siglos de historia, leyendas y misterios.

La Iglesia de San Pedro el Viejo no es una de esas iglesias que llamen la atención por su belleza o su espectacular arquitectura. Ni siquiera su interior, tras los sucesivos expolios sufridos durante la II República y la Guerra Civil es lo que fue en su día, y sin embargo, su historia, los misterios y leyendas que la rodean, bien merecen que se le dedique una entrada en este vuestro blog, para que, a partir de ahora, siempre que bajéis por la calle Segovia, al llegar a la altura de la calle del Nuncio, miréis hacia vuestra izquierda, sabiendo que ocho siglos de historia de la Villa y Corte os contemplan desde su sencilla arquitectura y su esbelta torre mudejar. Estaréis contemplando una de las iglesias mas antiguas de Madrid.

DSCN5404

“Pequeña pero venerable parroquia, acaso la mas antigua de las existentes, enclavada en el corazón del viejo Magerit, al final de la calle del Nuncio, rodeada por las calles de Segovia, Costanilla de San Pedro y travesía del Nuncio, entre las que emerge, dominando el cotarro como una pequeña catedralita que atrae hacia si las líneas vitales del burgo que acoge a su divina protección” (Fernando Chueca Goitia – El semblante de Madrid)

Un poco de historia

DSCN5408

Junto a la Iglesia de San Nicolás de los Servitas, forman una pareja única, por ser las dos iglesias mas antiguas de Madrid y por tener las dos únicas torres de estilo mudejar que se conservan. Ambos templos aparecen ya mencionadas en el Fuero de Madrid 1202, aunque existen dudas acerca de si esta primera iglesia de San Pedro, estuvo situada en el mismo lugar donde se encuentra a día de hoy San Pedro el Real, que ese fue su nombre hasta 1891, como veremos mas adelante, o por el contrario, en un principio estuvo situada cerca de Puerta Cerrada, entre la Cava Baja y calle del Nuncio. En cualquier caso, lo que si parece cierto, es que, la primitiva iglesia de San Pedro, fue mandada construir por Alfonso XI en el siglo XIV, en acción de gracias por su victoria sobre los infieles en el sitio de Algeciras el 28 de marzo de 1344, Domingo de Ramos.

DSCN5416 DSCN5406

Y es justo en este punto, en los orígenes de San Pedro el Real, donde nos sale al encuentro la primera de las leyendas en torno a este templo, según la cual, la construcción de esta iglesia en el lugar que hoy ocupa, se debió a una decisión de Alfonso XI que, muy enojado por la victoria de los infieles en una batalla entre niños cristianos y moros, ocurrida el día de San Pedro, ordenó que se destruyera esta parte de la morería y que en el sitio antes ocupado por una mezquita, se edificara un templo cristiano dedicado a San Pedro. ¿Nos quedamos con la realidad o con la leyenda?

La Latina (124) Sigue leyendo

Madrid pintado. De Jusepe Leonardo a Antonio López.

15 imágenes de Madrid de la mano de 15 grandes pintores.

La Villa y Corte de Madrid nunca ha destacado por su monumentalidad o por un espectacular trazado urbano, a diferencia de otras grandes ciudades europeas como París, Roma, Londres, Praga o Berlín, sin olvidar otras ciudades como Barcelona, Estambul, Lisboa, Florencia o Venecia. Puede que esta sea la principal razón, por la que Madrid nunca ha sido retratada en la misma medida que las ciudades antes citadas. Sin embargo, y a pesar de esta escasez, desde que Felipe II decidiera convertir a Madrid en la capital de las Españas, han sido varios los pintores que han querido reflejar en sus obras algunos de los aspectos mas representativos de Madrid. Y de estos cuadros trata la entrada que hoy os propongo.

¿Por qué 15? ¿Por qué no 10 o 20 o 50? La explicación es muy sencilla y a la vez muy subjetiva y personal: el número 15 siempre ha sido “la niña bonita”, y eso es Madrid para mi, y espero que también para muchos de vosotros, una niña bonita, la niña de mis ojos, a veces rebelde y caprichosa, incomoda y molesta, a veces traviesa, siempre cambiante, siempre en obras, a medio crecer, a medio formar, pero, sin ninguna duda, siempre arrebatadoramente atractiva y cautivadora. Desde Jusepe Leonardo y su “Vista del Palacio y Jardines del Buen Retiro”, pintado hacia 1638, hasta Antonio López y su “Madrid desde Torres Blancas”, pintado entre 1976 y 1982, pasando por Goya, Sorolla, Gutierrez Solana o Bayeu, entre otros grandes, hoy os propongo un recorrido por los edificios, los monumentos, los parques, las fiestas y los lugares mas representativos de la capital de España, tal y como los vieron estos genios de la pintura a lo largo de mas de tres siglos. ¿Os apetece acompañarme?

1 Jusepe Leonardo -Vista del Palacio y Jardines del Buen Retiro (1637-1638)

VISTA DEL PALACIO Y JARDINES DEL BUEN RETIRO – JUSEPE LEONARDO (h. 1837)

2 Francisco Rizi -Auto de Fe en la Plaza mayor de Madrid (1683)

AUTO DE FE EN LA PLAZA MAYOR DE MADRID – FRANCISCO RIZI (1683)

3 Lorenzo_quiros-calle_platerias

ORNATOS DE LA CALLE DE LAS PLATERÍAS CON MOTIVO DE LA ENTRADA EN MADRID DE CARLOS III – LORENZO DE QUIRÓS (1759)

4

TOROS EN CARABANCHEL ALTO – RAMÓN BAYEU (1777)

6 La_pradera_de_San_Isidro_de_Goya

LA PRADERA DE SAN ISIDRO – FRANCISCO DE GOYA (1788) Sigue leyendo

Los Modlin. La historia de una extraña familia americana

Os presento a los Modlin: Margaret, Elmer y su hijo Nelson. Una extraña y excéntrica familia, que llegó a Madrid desde los Estados Unidos en la década de los 70 en busca de un éxito que nunca alcanzaron. Eran diferentes, solían vestir de negro, muy solemnes y llamaban la atención de quienes se cruzaban con ellos. Vivían prácticamente aislados en su domicilio madrileño del numero 3 de la calle del Pez y nunca se molestaron en aprender el castellano. Realmente una extraña familia, cuyos miembros hace años que están muertos.

Los Modlin

¿Quiénes eran en realidad los Modlin?

La historia de los Modlin comienza en 1949 en Carolina del Norte, donde Margaret y Elmer contrajeron matrimonio. Elmer Modlin, había sido soldado y, según contaba, el primer hombre en pisar Nagasaki tras la explosión de de la bomba atómica, algo que le obsesionó de por vida. Poco después de la boda se trasladaron a Hollywood en busca de la fama y allí nació su único hijo, Nelson, a quien educaron con un claro y único objetivo: convertirlo en una estrella de cine.

Los Modlin 2

Mientras tanto, Elmer intentaba hacerse un hueco en la industria del cine, pero el éxito no llegaba. Fue actor de reparto en algunas películas de serie B, consiguió aparecer en algunos spots publicitarios y su mayor logro fue una aparición sin frase, en la escena final de La semilla del diablo de Roman Polanski, en la que, mientras Mía Farrow se acerca cuchillo en mano a la cuna negra de su hijo, un japonés hace fotos y justo detrás, un hombre contempla con gran frialdad la escena, mientras eleva por un instante la mirada al cielo. Era Elmer Modlin, de profesión eterno secundario en series de TV como Embrujada. Aquella escena tendría que haber sido el inicio de una carrera llena de exitos, pero ni siquiera apareció en los creditos.

Calle del Pez, 3

Tras este fracaso en su constante búsqueda de la fama y el éxito y ante el riesgo de que su adorado hijo Nelson, que ya tenia 17 años, fuera llamado a filas para ir a la guerra de Vietnam, los Modlin deciden venirse a vivir a España, donde se instalan en un piso en el numero 3 de la calle del Pez en el madrileño barrio de Malasaña. En Madrid, la obsesión de los Modlin por alcanzar la fama y el reconocimiento, alcanzaría tintes realmente dramáticos. Estaban obsesionados con pasar a la historia. Margaret, se autoproclamaba “la mejor pintora del Apocalipsis”, a la vez que afirmaba que la humanidad no estaba aún preparada para comprender la grandeza de su obra.

Los Modlin 3

Fue entonces cuando el matrimonio decidió reflejar toda su vida en diarios, fotografías y vídeos, en una especie de plan perfectamente trazado para que, una vez hubieran fallecido, alguien encontrase su legado y se encargara de hacerlos famosos e inmortales, algo que comenzaban a admitir que jamás lograrían en vida. En sus diarios se percibe una paranoica obsesión por documentar sus contactos con los famosos de la época, para demostrar al mundo que habían estado rodeados de gente famosa e importante y, por tanto, ellos también lo eran. Se tuvieron que conformar con breves momentos de gloria, simples destellos: los papeles secundarios en películas de Elmer (participó en Ellas las prefieren locas, de Mariano Ozores, Viva la clase media, de José María González Sinde y apareció en un episodio de Curro Jiménez), la breve exposición, apenas un mes, de Margaret en el Círculo de Bellas Artes o algunos anuncios de Nelson y su voz  en la megafonía del Aeropuerto de Barajas y El Corte Inglés, o un anuncio del Vespino, en el que aparecía la familia al completo.

Nelson Modlin 2

Esa obsesión por la fama de Elmer y Margaret marcó de por vida a su hijo Nelson, que dejó la casa familiar huyendo del opresivo ambiente familiar creado principalmente por su madre, intentando alejar de su vida esa obsesión por la fama y la inmortalidad, frustrando de este modo los anhelos de sus progenitores. Instalado en Guadalajara, tratando de superar la presión a la que había estado sometido, apenas vió a sus padres dos o tres veces al año hasta su fallecimiento, ocurrido en extrañas circunstancias cuando solo tenía 49 años.

Margaret Modlin y Franco

Tras años de aislamiento en los que Margaret continuaría obsesionada con la muerte, la figura de Franco y sus pinturas surrealistas y tétricas, realizadas siempre con luz artificial, la excéntrica pintora falleció en 1998, dejando a Elmer, un marido totalmente sometido y entregado, que vivió únicamente para ella, absolutamente desolado. Elmer fallecería en 2003, completamente alcoholizado e incapaz de superar las muertes de Margaret y su hijo Nelson.

La extraña urna funeraria de los Modlin 

Lo último que Elmer pidió a Margaret fue una extraña urna funeraria, con la forma de un busto de dos cabezas, destinado a albergar sus cenizas. Una urna que nunca se utilizó y hoy aún se conserva en un almacén. Las cenizas de los Modlin, se asegura que descansan en el fondo del Lago de la Casa de Campo. En tan solo cinco años, los Modlin habían desaparecido y nadie los recordaría. ¿O si?

La resurrección de los Modlin

La resurrección de los Modlin tiene lugar en un contenedor de basura, en las proximidades del que fuera su domicilio de la calle del Pez, donde el fotógrafo Paco Gómez rescató una serie de fotografías y documentos en los que aparecían unos desconocidos posando ante la cámara en ropa interior y extrañas poses. 

Margaret Modlin Elmer Modlin Nelson Modlin

Era una noche de junio de 2003, cuando Paco Gómez, avisado por su cuñado, llego a a la calle del Pez, donde la acera ya estaba llena de gente que rebuscaba entre los efectos personales y fotografías de algún vecino del barrio, que habían aparecido en un contenedor de basura. Elmer Modlin, el último superviviente de la extraña familia, había fallecido ese mismo año y sus herederos decidieron vaciar el piso, deshaciéndose de todos los objetos y pertenencias, que para ellos carecían de valor. Gómez, fotografo del colectivo NoPhoto, cuenta que logró recuperar una serie de fotografías y documentos de los Modlin que se llevo a su casa, donde estuvieron varios años sin que tuviera claro a quienes pertenecían, ni que hacer con ellos.

Elmer Modlin Elmer Modlin

Pero el destino de los Modlin, parecía estar escrito y una noche, en el piso de un amigo, reconoció a la desconocida que aparecía en sus fotos. Sorprendidos, le contaron que se trataba de Margaret Modlin, una misteriosa y excentrica pintora norteamericana, obsesionada con el Apocalipsis, que había vivido con su familia en Madrid. En ese mismo instante, Paco Gómez supo que tenía algo interesante algo entre las manos, una historia que merecía la pena ser investigada y por supuesto contada: la misteriosa historia de los Modlin. Una historia fascinante, trágica, misteriosa y por que no, romántica, que tuvo lugar en el Madrid de los años 80.

El libro “Los Modlin”, escrito por el propio Paco Gómez, y un cortometraje sobre la excéntrica familia titulado “Una historia para los Modlin”, dirigido por el brasileño Sergio Oksman, estaban a punto de ver la luz.

 Los Modlin - Paco GómezUna historia para los Modlin - Sergio Oksman

Los Modlin. Un libro de Paco Gómez

Paco Gómez, consciente de lo que tenia entre las manos, inicio un proceso de investigación que duró varios años, durante el que pudo comprobar hasta que punto la fama y el reconocimiento eran un tema obsesivo para los Modlin, en especial para Margaret. A traves de las numerosas entrevistas que realizó a personas que habían tratado con la familia, comprendió la obsesión del matrimonio por hacerse famosos y que la pintura de Margaret fuera comprendida. Fue entonces cuando supo, que era un instrumento del destino, que tenía que contar la historia de la familia tal y como Margaret Modlin lo había planeado. En el libro se nos cuenta el proceso de la investigación de una forma poco habitual, a medio camino entre la novela y el libo de fotografía, donde las imágenes forman parte de la trama.

La vida perdida de los Modlin

“Los Modlin es un libro subyugante, un imprescindible cuya historia es tan notable como la de sus desgraciados protagonistas”

“El libro es  un camino perfectamente pavimentado que nos lleva desde el contenedor de basura de la calle Pez, hasta un final, magistralmente peraltado.”

“Uno de los libros más apasionantes de los que he leido en los últimos años que no te suelta hasta el final”

“Cierras el libro y de alguna manera sabes que esa familia volverá a tí de algún modo u otro, y terminas por creer también que en algún momento de tu vida, los Modlin se cruzaron contigo”

El libro de Paco Gomez ha cambiando el rumbo de tres vidas condenadas al olvido, pero que finalmente han alcanzado la tan ansiada fama. “Indudablemente su vida estaba condenada al olvido así que algo de fama les he dado. De todas formas la gloria que Margaret buscaba no está a mi alcance, soñaba con una fama eterna e imposible más próxima a los tiempos geológicos que al leve paso de un ser humano sobre la Tierra”, afirma Paco Gómez.

Una historia para los Modlin

Una historia para los Modlin. Un cortometraje de Sergio Oksman

En el cortometraje,de Sergio Oksman, realizado a modo de falso documental, los Modlin nos son presentados como una familia extraña, que gira alrededor de Margaret y sus cuadros. Una pintora que firma sus obras con un anagrama formado por tres emes, a quien su marido idolatra y considera “la mejor pintora del Apocalipsis de todos los tiempos”. Ambos crean un microcosmos turbio y asfixiante en su domicilio de la calle del Pez , del que su hijo Nelson escapa en cuanto le es posible. Oksman con su corto, ha reconstruido como era la vida de los Modlin tras su llegada a España valiendose de las fotos y documentos que aparecieron en la basura. Consiguio que le dejaran entrar en el piso de la calle del Pez número 3 dónde vivían, un inmueble propiedad de la universidad de Salamanca donde aún estaban el caballete de Margaret y la extraña urna funeraria vacia. “Puede que algunos hechos de los que aparecen sean ciertos y otros no”, admite Oksman, “al acabar de ver la película el espectador acaba conociendo realmente a esas personas”.

Una historia para los Modlin - Premio mejor documental español

La película de Oksman ganó el primer premio internacional en el festival Documenta Madrid y tras su participación en numerosos festivales , ha conseguido numerosos galardones, entre los que podemos destacar:

Mejor Cortometraje Documental – Premios Goya 2013

Gran Premio Competición de Cortos – Festival de Cine de Varsovia

Grand Prix (Labo) – Festival International du Court Metrage, Clermont-Ferrand

Premio del Publico – Festival International du Court Metrage, Clermont-Ferrand

Grande Premio Cidade de Vila do Conde – Curtas Vila do Conde

Mejor Corto Documental  – Karlovy Vary International Film Festival

Miglior Cortometraggio Documentario – Festival dei Popoli, Firenze

Premio “Lorenzo de’ Medici” – Festival dei Popoli, Firenze

Mejor Cortometraje de No-Ficción – Open Cinema, St.Petersburg

Mención de Honor – Full Frame

Los Modlin - Publicidad del Vespino

Los Modlin, con sus extrañas fotografias, sus excentricidades y su misterioso legado, han conseguido tras su muerte, lo que jamás consiguieron en vida. Tenían razón cuando aseguraban que algún día alcanzarían la fama. Por fin, donde quiera que estén, los Modlin son felices.