La iglesia de San Pedro el Viejo. Ocho siglos de historia, leyendas y misterios.

La Iglesia de San Pedro el Viejo no es una de esas iglesias que llamen la atención por su belleza o su espectacular arquitectura. Ni siquiera su interior, tras los sucesivos expolios sufridos durante la II República y la Guerra Civil es lo que fue en su día, y sin embargo, su historia, los misterios y leyendas que la rodean, bien merecen que se le dedique una entrada en este vuestro blog, para que, a partir de ahora, siempre que bajéis por la calle Segovia, al llegar a la altura de la calle del Nuncio, miréis hacia vuestra izquierda, sabiendo que ocho siglos de historia de la Villa y Corte os contemplan desde su sencilla arquitectura y su esbelta torre mudejar. Estaréis contemplando una de las iglesias mas antiguas de Madrid.

DSCN5404

“Pequeña pero venerable parroquia, acaso la mas antigua de las existentes, enclavada en el corazón del viejo Magerit, al final de la calle del Nuncio, rodeada por las calles de Segovia, Costanilla de San Pedro y travesía del Nuncio, entre las que emerge, dominando el cotarro como una pequeña catedralita que atrae hacia si las líneas vitales del burgo que acoge a su divina protección” (Fernando Chueca Goitia – El semblante de Madrid)

Un poco de historia

DSCN5408

Junto a la Iglesia de San Nicolás de los Servitas, forman una pareja única, por ser las dos iglesias mas antiguas de Madrid y por tener las dos únicas torres de estilo mudejar que se conservan. Ambos templos aparecen ya mencionadas en el Fuero de Madrid 1202, aunque existen dudas acerca de si esta primera iglesia de San Pedro, estuvo situada en el mismo lugar donde se encuentra a día de hoy San Pedro el Real, que ese fue su nombre hasta 1891, como veremos mas adelante, o por el contrario, en un principio estuvo situada cerca de Puerta Cerrada, entre la Cava Baja y calle del Nuncio. En cualquier caso, lo que si parece cierto, es que, la primitiva iglesia de San Pedro, fue mandada construir por Alfonso XI en el siglo XIV, en acción de gracias por su victoria sobre los infieles en el sitio de Algeciras el 28 de marzo de 1344, Domingo de Ramos.

DSCN5416 DSCN5406

Y es justo en este punto, en los orígenes de San Pedro el Real, donde nos sale al encuentro la primera de las leyendas en torno a este templo, según la cual, la construcción de esta iglesia en el lugar que hoy ocupa, se debió a una decisión de Alfonso XI que, muy enojado por la victoria de los infieles en una batalla entre niños cristianos y moros, ocurrida el día de San Pedro, ordenó que se destruyera esta parte de la morería y que en el sitio antes ocupado por una mezquita, se edificara un templo cristiano dedicado a San Pedro. ¿Nos quedamos con la realidad o con la leyenda?

La Latina (124) Sigue leyendo

Anuncios

La historia de los judíos sacrílegos y el Real Convento de la Paciencia de Cristo

Hablan las crónicas de la época de un terrible caso que sucedió en Madrid, siendo Rey Felipe IV. Unos hechos que no son leyenda o misterio, sino un caso real y bien documentado, que tuvo lugar muy cerca de la actual Gran Vía, en la calle de las Infantas. La historia ocurrió tal y como os la cuento a continuación.

La inquisición en Portugal

Una familia de judíos, formada por el matrimonio y tres hijos, ante la amenaza de verse condenados por el Santo Oficio de Portugal por herejes, decidió trasladarse hasta Castilla, mas concretamente a Madrid, donde al parecer tenían amigos y parientes, logrando de este modo salvarse de una más que probable muerte en la hoguera. Una vez en la capital de las Españas, alquilaron una casa baja y aislada en la calle de las Infantas, donde instalaron la mercería que habría de ser su medio de vida. Con la intención de pasar por católicos, pusieron en la fachada una imagen de Cristo, aunque, como veremos a continuación, sus intenciones eran otras muy distintas, puesto que junto a otros judíos asentados en Madrid, se dedicaban con regularidad a profanar e injuriar la Santa Imagen. No satisfechos con este sacrilegio, decidieron fijar dos días por semana, los miércoles y viernes, para celebrar la que llamaron fiesta de los azotes.

Cristode la Paciencia de Francisco Rizi

Consistía esta celebración en descolgar la imagen de Cristo y, unos con correas, otros con gruesas sogas y otros con varas provistas de espinas, golpearla hasta quedar exhaustos, mientras en otras ocasiones, arrastraban la imagen con una soga que previamente le habían echado al cuello. Cuanto mas insistían en profanar la imagen, mas se empeñaba el altísimo en mostrar su bondad y su paciencia, de modo que por tres veces se dirigió a los judíos. La primera vez, mientras colgaba boca abajo de una viga, les dijo: ¿Por qué me maltratáis siendo vuestro Dios verdadero?. En la segunda ocasión, mientras estaba tirado en el suelo, les preguntó: ¿Por qué me maltratáis así? ¿Qué mal os he hecho?, a lo que el grupo de sacrílegos respondió: porque eres tan solo un palo. Entonces, Dios, viendo que, no solo no cesaban los escarnios, sino que estos iban en aumento, les habló por tercera y última vez diciendo: Bueno está. ¿Qué os he hecho yo para que así me azotéis?. En ese mismo momento, la Santa Imagen comenzó a derramar sangre por las heridas de los clavos y la llaga del costado, mientras los judíos intentaban quemarla echándola al fuego por tres veces y fracasando las tres, optaron finalmente por hacerla mil pedazos. Sigue leyendo

La historia de María “la Agorera”

Como nos vamos acercando al Día de Todos los Santos, un día de brujas, fantasmas, apariciones… y por supuesto, un día para recordar a todos aquellos seres queridos que nos dejaron, hoy me gustaría contaros una historia que tuvo lugar en el Madrid del siglo XV. Una historia de hechiceras y brujería, con una protagonista llamada María Mola, conocida como “la Agorera”, que vivió en las afueras de ese Madrid aun medieval, un Madrid que aun no era la capital de España.

Caprichos Noº 24 - No hubo remedio

En el siglo XV llegó a Madrid una mujer llamada María Mola. Procedía de Burgos, donde había sido acusada de brujería y condenada a sufrir pena de vergüenza pública. Fue emplumada y obligada a llevar un sombrero con forma de cono, en el que aparecían pintadas imágenes alusivas al delito por el que había sido condenada, mientras entre empujones y golpes, era paseada por la descontrolada e iracunda multitud por calles burgalesas, soportando los insultos, pedradas y escupitajos del populacho.

Las murallas del Madrid medieval

Al llegar a Madrid, María Mola, popularmente conocida como “la Agorera”, siguió ejerciendo sus artes adivinatorias y la brujería en su casa, una pequeña tienda de comestibles, que había pertenecido a un judío. Estaba situada en las afueras de la ciudad, muy próxima a lo que hoy es la plaza de Santa Ana.
 La clientela, religiosa y supersticiosa a partes iguales, acudía a la casa de María en busca de hechizos de amor, sortilegios para acabar con los enemigos o lo que era mas habitual, para saber que les iba a deparar el futuro.
 Debido a sus continuos aciertos, su fama se propagó rápidamente entre los madrileños. La clientela se agolpaba frente a la puerta de la antigua tienda para consultar a la ya célebre hechicera, gentes de todos las clases sociales e incluso religiosos. Pero “la Agorera”, aunque era una gran profesional del engaño, no logró que su  montaje durara demasiado, finalmente, uno de estos engaños sería su perdición y la causa del trágico final de Maria “la Agorera”. Veamos que sucedió.

Sigue leyendo

Los Modlin. La historia de una extraña familia americana

Os presento a los Modlin: Margaret, Elmer y su hijo Nelson. Una extraña y excéntrica familia, que llegó a Madrid desde los Estados Unidos en la década de los 70 en busca de un éxito que nunca alcanzaron. Eran diferentes, solían vestir de negro, muy solemnes y llamaban la atención de quienes se cruzaban con ellos. Vivían prácticamente aislados en su domicilio madrileño del numero 3 de la calle del Pez y nunca se molestaron en aprender el castellano. Realmente una extraña familia, cuyos miembros hace años que están muertos.

Los Modlin

¿Quiénes eran en realidad los Modlin?

La historia de los Modlin comienza en 1949 en Carolina del Norte, donde Margaret y Elmer contrajeron matrimonio. Elmer Modlin, había sido soldado y, según contaba, el primer hombre en pisar Nagasaki tras la explosión de de la bomba atómica, algo que le obsesionó de por vida. Poco después de la boda se trasladaron a Hollywood en busca de la fama y allí nació su único hijo, Nelson, a quien educaron con un claro y único objetivo: convertirlo en una estrella de cine.

Los Modlin 2

Mientras tanto, Elmer intentaba hacerse un hueco en la industria del cine, pero el éxito no llegaba. Fue actor de reparto en algunas películas de serie B, consiguió aparecer en algunos spots publicitarios y su mayor logro fue una aparición sin frase, en la escena final de La semilla del diablo de Roman Polanski, en la que, mientras Mía Farrow se acerca cuchillo en mano a la cuna negra de su hijo, un japonés hace fotos y justo detrás, un hombre contempla con gran frialdad la escena, mientras eleva por un instante la mirada al cielo. Era Elmer Modlin, de profesión eterno secundario en series de TV como Embrujada. Aquella escena tendría que haber sido el inicio de una carrera llena de exitos, pero ni siquiera apareció en los creditos.

Calle del Pez, 3

Tras este fracaso en su constante búsqueda de la fama y el éxito y ante el riesgo de que su adorado hijo Nelson, que ya tenia 17 años, fuera llamado a filas para ir a la guerra de Vietnam, los Modlin deciden venirse a vivir a España, donde se instalan en un piso en el numero 3 de la calle del Pez en el madrileño barrio de Malasaña. En Madrid, la obsesión de los Modlin por alcanzar la fama y el reconocimiento, alcanzaría tintes realmente dramáticos. Estaban obsesionados con pasar a la historia. Margaret, se autoproclamaba “la mejor pintora del Apocalipsis”, a la vez que afirmaba que la humanidad no estaba aún preparada para comprender la grandeza de su obra.

Los Modlin 3

Fue entonces cuando el matrimonio decidió reflejar toda su vida en diarios, fotografías y vídeos, en una especie de plan perfectamente trazado para que, una vez hubieran fallecido, alguien encontrase su legado y se encargara de hacerlos famosos e inmortales, algo que comenzaban a admitir que jamás lograrían en vida. En sus diarios se percibe una paranoica obsesión por documentar sus contactos con los famosos de la época, para demostrar al mundo que habían estado rodeados de gente famosa e importante y, por tanto, ellos también lo eran. Se tuvieron que conformar con breves momentos de gloria, simples destellos: los papeles secundarios en películas de Elmer (participó en Ellas las prefieren locas, de Mariano Ozores, Viva la clase media, de José María González Sinde y apareció en un episodio de Curro Jiménez), la breve exposición, apenas un mes, de Margaret en el Círculo de Bellas Artes o algunos anuncios de Nelson y su voz  en la megafonía del Aeropuerto de Barajas y El Corte Inglés, o un anuncio del Vespino, en el que aparecía la familia al completo.

Nelson Modlin 2

Esa obsesión por la fama de Elmer y Margaret marcó de por vida a su hijo Nelson, que dejó la casa familiar huyendo del opresivo ambiente familiar creado principalmente por su madre, intentando alejar de su vida esa obsesión por la fama y la inmortalidad, frustrando de este modo los anhelos de sus progenitores. Instalado en Guadalajara, tratando de superar la presión a la que había estado sometido, apenas vió a sus padres dos o tres veces al año hasta su fallecimiento, ocurrido en extrañas circunstancias cuando solo tenía 49 años.

Margaret Modlin y Franco

Tras años de aislamiento en los que Margaret continuaría obsesionada con la muerte, la figura de Franco y sus pinturas surrealistas y tétricas, realizadas siempre con luz artificial, la excéntrica pintora falleció en 1998, dejando a Elmer, un marido totalmente sometido y entregado, que vivió únicamente para ella, absolutamente desolado. Elmer fallecería en 2003, completamente alcoholizado e incapaz de superar las muertes de Margaret y su hijo Nelson.

La extraña urna funeraria de los Modlin 

Lo último que Elmer pidió a Margaret fue una extraña urna funeraria, con la forma de un busto de dos cabezas, destinado a albergar sus cenizas. Una urna que nunca se utilizó y hoy aún se conserva en un almacén. Las cenizas de los Modlin, se asegura que descansan en el fondo del Lago de la Casa de Campo. En tan solo cinco años, los Modlin habían desaparecido y nadie los recordaría. ¿O si?

La resurrección de los Modlin

La resurrección de los Modlin tiene lugar en un contenedor de basura, en las proximidades del que fuera su domicilio de la calle del Pez, donde el fotógrafo Paco Gómez rescató una serie de fotografías y documentos en los que aparecían unos desconocidos posando ante la cámara en ropa interior y extrañas poses. 

Margaret Modlin Elmer Modlin Nelson Modlin

Era una noche de junio de 2003, cuando Paco Gómez, avisado por su cuñado, llego a a la calle del Pez, donde la acera ya estaba llena de gente que rebuscaba entre los efectos personales y fotografías de algún vecino del barrio, que habían aparecido en un contenedor de basura. Elmer Modlin, el último superviviente de la extraña familia, había fallecido ese mismo año y sus herederos decidieron vaciar el piso, deshaciéndose de todos los objetos y pertenencias, que para ellos carecían de valor. Gómez, fotografo del colectivo NoPhoto, cuenta que logró recuperar una serie de fotografías y documentos de los Modlin que se llevo a su casa, donde estuvieron varios años sin que tuviera claro a quienes pertenecían, ni que hacer con ellos.

Elmer Modlin Elmer Modlin

Pero el destino de los Modlin, parecía estar escrito y una noche, en el piso de un amigo, reconoció a la desconocida que aparecía en sus fotos. Sorprendidos, le contaron que se trataba de Margaret Modlin, una misteriosa y excentrica pintora norteamericana, obsesionada con el Apocalipsis, que había vivido con su familia en Madrid. En ese mismo instante, Paco Gómez supo que tenía algo interesante algo entre las manos, una historia que merecía la pena ser investigada y por supuesto contada: la misteriosa historia de los Modlin. Una historia fascinante, trágica, misteriosa y por que no, romántica, que tuvo lugar en el Madrid de los años 80.

El libro “Los Modlin”, escrito por el propio Paco Gómez, y un cortometraje sobre la excéntrica familia titulado “Una historia para los Modlin”, dirigido por el brasileño Sergio Oksman, estaban a punto de ver la luz.

 Los Modlin - Paco GómezUna historia para los Modlin - Sergio Oksman

Los Modlin. Un libro de Paco Gómez

Paco Gómez, consciente de lo que tenia entre las manos, inicio un proceso de investigación que duró varios años, durante el que pudo comprobar hasta que punto la fama y el reconocimiento eran un tema obsesivo para los Modlin, en especial para Margaret. A traves de las numerosas entrevistas que realizó a personas que habían tratado con la familia, comprendió la obsesión del matrimonio por hacerse famosos y que la pintura de Margaret fuera comprendida. Fue entonces cuando supo, que era un instrumento del destino, que tenía que contar la historia de la familia tal y como Margaret Modlin lo había planeado. En el libro se nos cuenta el proceso de la investigación de una forma poco habitual, a medio camino entre la novela y el libo de fotografía, donde las imágenes forman parte de la trama.

La vida perdida de los Modlin

“Los Modlin es un libro subyugante, un imprescindible cuya historia es tan notable como la de sus desgraciados protagonistas”

“El libro es  un camino perfectamente pavimentado que nos lleva desde el contenedor de basura de la calle Pez, hasta un final, magistralmente peraltado.”

“Uno de los libros más apasionantes de los que he leido en los últimos años que no te suelta hasta el final”

“Cierras el libro y de alguna manera sabes que esa familia volverá a tí de algún modo u otro, y terminas por creer también que en algún momento de tu vida, los Modlin se cruzaron contigo”

El libro de Paco Gomez ha cambiando el rumbo de tres vidas condenadas al olvido, pero que finalmente han alcanzado la tan ansiada fama. “Indudablemente su vida estaba condenada al olvido así que algo de fama les he dado. De todas formas la gloria que Margaret buscaba no está a mi alcance, soñaba con una fama eterna e imposible más próxima a los tiempos geológicos que al leve paso de un ser humano sobre la Tierra”, afirma Paco Gómez.

Una historia para los Modlin

Una historia para los Modlin. Un cortometraje de Sergio Oksman

En el cortometraje,de Sergio Oksman, realizado a modo de falso documental, los Modlin nos son presentados como una familia extraña, que gira alrededor de Margaret y sus cuadros. Una pintora que firma sus obras con un anagrama formado por tres emes, a quien su marido idolatra y considera “la mejor pintora del Apocalipsis de todos los tiempos”. Ambos crean un microcosmos turbio y asfixiante en su domicilio de la calle del Pez , del que su hijo Nelson escapa en cuanto le es posible. Oksman con su corto, ha reconstruido como era la vida de los Modlin tras su llegada a España valiendose de las fotos y documentos que aparecieron en la basura. Consiguio que le dejaran entrar en el piso de la calle del Pez número 3 dónde vivían, un inmueble propiedad de la universidad de Salamanca donde aún estaban el caballete de Margaret y la extraña urna funeraria vacia. “Puede que algunos hechos de los que aparecen sean ciertos y otros no”, admite Oksman, “al acabar de ver la película el espectador acaba conociendo realmente a esas personas”.

Una historia para los Modlin - Premio mejor documental español

La película de Oksman ganó el primer premio internacional en el festival Documenta Madrid y tras su participación en numerosos festivales , ha conseguido numerosos galardones, entre los que podemos destacar:

Mejor Cortometraje Documental – Premios Goya 2013

Gran Premio Competición de Cortos – Festival de Cine de Varsovia

Grand Prix (Labo) – Festival International du Court Metrage, Clermont-Ferrand

Premio del Publico – Festival International du Court Metrage, Clermont-Ferrand

Grande Premio Cidade de Vila do Conde – Curtas Vila do Conde

Mejor Corto Documental  – Karlovy Vary International Film Festival

Miglior Cortometraggio Documentario – Festival dei Popoli, Firenze

Premio “Lorenzo de’ Medici” – Festival dei Popoli, Firenze

Mejor Cortometraje de No-Ficción – Open Cinema, St.Petersburg

Mención de Honor – Full Frame

Los Modlin - Publicidad del Vespino

Los Modlin, con sus extrañas fotografias, sus excentricidades y su misterioso legado, han conseguido tras su muerte, lo que jamás consiguieron en vida. Tenían razón cuando aseguraban que algún día alcanzarían la fama. Por fin, donde quiera que estén, los Modlin son felices.

Lucifer está empadronado en Madrid.

Que Lucifer siente una especial debilidad por Madrid es algo mas que evidente, como vais a poder comprobar a continuación. Han sido numerosas las visitas que el Principe de las Tinieblas ha hecho a la Villa y Corte a lo largo de su historia y para ello se ha servido de los medios mas variados, al fin y al cabo su poder es inmenso, por no decir infinito.

Celebración de un aquelarre

Comenzó paseándose por Castilla, donde las hechiceras de la primera mitad del siglo XVI invocaban al Diablo Cojuelo. Y como Madrid, desde que Alfonso VI la reconquistara en el siglo XI, siempre formó parte del Reino de Castilla, seguro que en alguna de aquellas giras por tierras castellanas se dejaría caer por aquí, aunque no haya constancia de ello. De modo que podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, que fue entonces cuando nació el idilio entre Lucifer y la capital de España.

“Estos cinco dedos pongo en este muro, cinco demonios conjuro: a Barrabás, a Satanás, a Lucifer, a Belcebú, al Diablo Cojuelo que es buen mensajero, que me traiga a Fulano luego a mi querer y a mi mandar”

“Señor de la calle, señor de la calle, señor compadre, señor cojuelo, que hagáis a ______ que se abrace solamente a mí y que me quiera y que me ame, y que si es verdad que me ha de querer, que ladre como perro, que rebuzne como asno y que cante como gallo”

Convento de San Plácido

En 1625, reinando en España Felipe IV, el Diablo hizo una visita a las monjas del convento de San Placido, situado en el 9 de la calle de San Roque, en el corazón del actual barrio de Malasaña. (Ver la entrada titulada “El convento de San Plácido, su iglesia y los escandalosos sucesos que entre sus muros acontecieron”, publicada en julio de 2014).

El Diablo Cojuelo

En 1641 el escritor Luis Vélez de Guevara fue el instrumento utilizado por Satanas para visitar Madrid. La obra: El Diablo Cojuelo, que narraba las andanzas de nuestro diabólico protagonista junto al personaje del hidalgo estudiante Don Cleofás Leandro Pérez Zambullo, que huye de la justicia por una cuestión de faldas, refugiandose por casualidad en el desván de un astrólogo que tiene encerrado a un diablo en una botella. El diablo le suplica que le libere y Cleofás accede. A cambio, el que se presenta como Diablo Cojuelo lleva al hidalgo a un mágico viaje en el que desde las alturas ve el interior de las casas de Madrid como si las hubieran despojado de sus tejados, dejando ver los vicios e hipocresías del Madrid de los Austrias.

Palacio Real 5

Durante las obras de construcción del Palacio Real, iniciadas en 1738, tras el incendio que destruyo por completo el Real Alcazar, afirman las crónicas de la época que, Satanás se apareció a los obreros que allí trabajaban. (Ver la entrada titulada “El Palacio Real de Madrid. Historia, leyendas y secretos de un noble edificio”, publicada en junio de 2014).

Vista de la Real Casa de Correos en la Puerta del Sol en el siglo XIX Sigue leyendo

Cuatro historias de fantasmas

Cuando la noche cae sobre la ciudad, las historias de fantasmas parecen hacerse mas reales. La capital de España tiene muchos lugares y edificios que encierran entre sus muros historias y leyendas imposibles de comprender desde el puno de vista racional. Unas historias en muchas ocasiones espeluznantes y siniestras, que han pasado con los años a formar parte de la cultura popular de Madrid. Hoy os cuento cuatro de estas leyendas.

La misteriosa dama del baile de máscaras.

Carnaval de 1870

Nuestra primera historia se cuenta que ocurrió en el Madrid de mediados del siglo XIX durante un baile de Carnaval, en el que un joven y apuesto diplomático extranjero disfrutaba de todo lo bueno que la capital de España era capaz de ofrecer. Durante el baile, el joven cruzo su mirada con la de una bellísima joven vestida de terciopelo negro, que cubría sus ojos con un antifaz. El flechazo fue instantáneo y el joven diplomático y la enigmática mujer, que aseguraba ser condesa, bebieron y bailaron sin parar durante toda la noche. 

Salida de un baile de mascaras - José García Ramos

Y entonces, en un determinado momento de la feliz velada, la joven insistió al diplomático para que la acompañase a un lugar que quería que conociera. Pese a que solo sabia de ella que era condesa, el diplomático decidió acompañarla. El lugar que la joven queria mostrarle era la iglesía de San José situada en la calle Alcalá. Una vez en su interior, el diplomático vio cerca del altar un catafalco cerrado, en el que la misteriosa joven le aseguro que estaba su propio cadáver y que su funeral tendría lugar al día siguiente. Sin darle tiempo a reaccionar, la joven condesa desapareció y solo pudo pensar que todo lo ocurrido había sido consecuencia del alcohol, además de una broma macabra.

 Iglesia de San José Sigue leyendo

Los esqueletos de la estación de Tirso de Molina

Excavar en Madrid para realizar cualquier obra puede hacer que salgan a la luz historias de todo tipo, y eso que no estamos hablando de Roma, donde sufren verdaderos dolores de cabeza con los hallazgos arqueológicos que continuamente van encontrando. Estoy convencido de que pocas de esas historias os sorprenderán tanto como el macabro secreto que esconden los andenes de la estación de Tirso de Molina en la linea 1 del Metro madrileño, que cuando tuvo lugar lo que os voy a contar a renglón seguido se llamaba Ferrocarril Metropolitano Alfonso XIII.

Plaza del Progreso en 1933

La estación de Tirso de Molina fue inaugurada en 1921 con el nombre de Progreso, que era el nombre que por aquel entonces recibía la plaza situada sobre el solar que había ocupado el Convento de la Merced hasta 1834, cuando fue abandonado y posteriormente derribado tras la Desamortización de Mendizábal.

Obras de construcción de la linea 1 del Metro

Nadie podía imaginar que los obreros que construían la línea 1, al  comenzar a excavar bajo la plaza, descubrirían los esqueletos de los frailes que habían sido enterrados en el pequeño y olvidado cementerio del Convento de la Merced. Sigue leyendo