La Puerta de Alcalá. La obra maestra de un gran arquitecto.

No es Madrid ciudad de grandes monumentos, nuestra querida villa no anda precisamente sobrada en lo que a ello se refiere. Sin embargo, entre todos los que son, hay uno que destaca no solo por su elegancia y belleza, sino también por haberse convertido, junto a la vecina fuente de Cibeles, en  el símbolo de toda una ciudad. Se trata, como no podía ser de otra manera, de nuestra muy querida y entrañable Puerta de Alcalá.

La Puerta de Alcalá (Foto Victoría Cuesta)

Cuando Carlos III llegó a Madrid procedente de Nápoles en 1760, tras renunciar al trono de aquel reino italiano para convertirse en Rey de las Españas, entró a la capital a través del arco triunfal que había sido construido, mas de un siglo atrás, para dar un digno recibimiento a Margarita de Austria, esposa de Felipe III. Sin embargo, dicho arco, había sido construido a toda prisa, por lo que su aspecto dejaba mucho que desear tanto en apariencia como en calidad. Sin duda un acceso a Madrid desde el Este, mas propio de un villorrio que de la capital de España. Ciertamente, Carlos III no se encontró con una gran ciudad, sino mas bien con un villorrio mal construido y peor urbanizado, sucio y empobrecido. Un Madrid, con demasiadas iglesias y conventos, pero con muy escasos monumentos o edificios medianamente interesantes desde el punto de vista artístico.

Carlos III conel habito de su orden (Palacio Real de Aranjuez)

El Rey tenía ante si un gran reto: transformar Madrid, hasta conseguir que fuera una capital digna de España, comparable a otras grandes ciudades europeas. Tras años 29 años de reinado, lo consiguió, aunque solo a medias.

Las otras Puertas de Alcalá, antes de la llegada a Madrid de Carlos III.

Hasta la entrada en Madrid de Carlos III a mediados del siglo XVIII, existieron al menos otras dos puertas llamadas de Alcalá, si bien su ubicación no se correspondía exactamente con la actual. Su importancia como entrada a Madrid desde el Este fue siempre notable, ya que desde allí, enfilando la calle de Alcalá se accedía a la Puerta del Sol, cuya puerta ya había desparecido, y desde allí, siguiendo la calle Mayor, entonces calle de las Platerías, se llegaba al Alcázar de los Austrias.

La primera de las referencias data de 1580, durante la epidemia de peste que sufrió la capital. Estaba la puerta por aquel entonces, situada en el cruce de Alcalá con Barquillo y recibía el nombre de Puerta de la Peste de la calle de Alcalá. En 1599, esta puerta desaparecería, para dar paso, unos metros mas cerca de la actual, concretamente a la altura de la calle Alfonso XI, a la puerta que debería servir para celebrar la entrada en Madrid de Margarita de Austria. Esta nueva Puerta de Alcalá fue obra de Patricio Cajés, quien se encontraba al frente de las arquitecturas efímeras utilizadas en las distintas celebraciones reales.

La Puerta de Alcalá en  la Topographia de la Villa descrita por Don Pedro Texeira. Año 1656

La puerta tenia tres partes bien diferenciadas con un arco central y dos vanos laterales. Toda ella fue construida en ladrillo, a excepción de los pedestales y pilastras, para los que se empleó piedra. Era tan modesta esta puerta que la fachada que daba al exterior de la ciudad era la única que aparecía decorada (la Reina solo habría de ver esta fachada), con obras realizadas en yeso por Juan de pobres y Alonso López Maldonado, que se deterioraron rápidamente, mientras que la fachada interior apenas presentaba ningún elemento decorativo. La decoración estaba formada por las armas reales y de la Villa, con dos figuras representando a Manto y a su hijo Ocno, los fundadores de la ciudad de Madrid según la mitología.

La calle de Alcalá hacia 1750 (Antonio Joli)

En 1636, la Puerta de Alcalá es objeto de una profunda remodelación al derribarse parte de la misma para pasar a ser un puerta con un único arco de apariencia mucho mas pobre que la anterior. Una actuación, consecuencia de las obras realizadas en el Palacio del Buen retiro, que tenía una de sus fachadas pegada al extremo sur de la puerta, mientras el otro estaba encajado entre los muros del pósito construido en 1667, algo mas arriba del actual Palacio de Linares. Teodoro de Ardemans, Arquitecto Mayor de la Villa, sería el encargado de llevar a cabo estas obras, que no se finalizarían hasta1692.

La vieja puerta fue derribada en 1770 al ampliarse la calle de Alcalá, denominada entonces Camino Real de Aragón y Cataluña, para dar paso poco después, a la que todos los madrileños, y los que nos visitan, podemos contemplar en la actualidad, la genial obra de Sabatini

Francesco de Sabatini. El arquitecto favorito de Carlos III.

Sabatini siempre gozo del favor real, y tras su muerte, sería el español Juan de Villanueva quien le sucedería, poniendo de este modo fin a la larga serie de arquitectos extranjeros al servicio de la corte.

Francesco Sabatini Sigue leyendo

La iglesia de San Pedro el Viejo. Ocho siglos de historia, leyendas y misterios.

La Iglesia de San Pedro el Viejo no es una de esas iglesias que llamen la atención por su belleza o su espectacular arquitectura. Ni siquiera su interior, tras los sucesivos expolios sufridos durante la II República y la Guerra Civil es lo que fue en su día, y sin embargo, su historia, los misterios y leyendas que la rodean, bien merecen que se le dedique una entrada en este vuestro blog, para que, a partir de ahora, siempre que bajéis por la calle Segovia, al llegar a la altura de la calle del Nuncio, miréis hacia vuestra izquierda, sabiendo que ocho siglos de historia de la Villa y Corte os contemplan desde su sencilla arquitectura y su esbelta torre mudejar. Estaréis contemplando una de las iglesias mas antiguas de Madrid.

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“Pequeña pero venerable parroquia, acaso la mas antigua de las existentes, enclavada en el corazón del viejo Magerit, al final de la calle del Nuncio, rodeada por las calles de Segovia, Costanilla de San Pedro y travesía del Nuncio, entre las que emerge, dominando el cotarro como una pequeña catedralita que atrae hacia si las líneas vitales del burgo que acoge a su divina protección” (Fernando Chueca Goitia – El semblante de Madrid)

Un poco de historia

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Junto a la Iglesia de San Nicolás de los Servitas, forman una pareja única, por ser las dos iglesias mas antiguas de Madrid y por tener las dos únicas torres de estilo mudejar que se conservan. Ambos templos aparecen ya mencionadas en el Fuero de Madrid 1202, aunque existen dudas acerca de si esta primera iglesia de San Pedro, estuvo situada en el mismo lugar donde se encuentra a día de hoy San Pedro el Real, que ese fue su nombre hasta 1891, como veremos mas adelante, o por el contrario, en un principio estuvo situada cerca de Puerta Cerrada, entre la Cava Baja y calle del Nuncio. En cualquier caso, lo que si parece cierto, es que, la primitiva iglesia de San Pedro, fue mandada construir por Alfonso XI en el siglo XIV, en acción de gracias por su victoria sobre los infieles en el sitio de Algeciras el 28 de marzo de 1344, Domingo de Ramos.

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Y es justo en este punto, en los orígenes de San Pedro el Real, donde nos sale al encuentro la primera de las leyendas en torno a este templo, según la cual, la construcción de esta iglesia en el lugar que hoy ocupa, se debió a una decisión de Alfonso XI que, muy enojado por la victoria de los infieles en una batalla entre niños cristianos y moros, ocurrida el día de San Pedro, ordenó que se destruyera esta parte de la morería y que en el sitio antes ocupado por una mezquita, se edificara un templo cristiano dedicado a San Pedro. ¿Nos quedamos con la realidad o con la leyenda?

La Latina (124) Sigue leyendo

Santa María la Real de la Almudena. La catedral que pudo ser… y no fue.

El día 4 de abril de 1883, el rey Alfonso XII puso la primera piedra de la que sería la futura catedral de Madrid, en unos terrenos que, por mediación de la reina Dª. María de las Mercedes de Orleans, gran devota de la Virgen de la Almudena, fueron cedidos por el Patrimonio Real en 1879, para la construcción de tan importante templo.

La Almudena (21)

El tan ansiado proyecto para la construcción de una catedral para la capital de España, comenzó a gestarse el 22 de diciembre de 1868, cuando la Congregación de Esclavos de la Virgen de la Almudena, tras el derribo de primitiva iglesia de la Almudena, solicitó al Arzobispo de Toledo permiso para construir otra iglesia dedicada a la Virgen de la Almudena, una petición que sería, algunos años mas tarde, apoyada por Dª. María de las Mercedes, esposa de Alfonso XII. Con anterioridad habían protagonizado diversos intentos las que fueran esposas de Felipe IV y reinas  de España, Dª. Isabel de Borbón y Dª Mariana de Austria en 1623 y 1669 respectivamente, llegando incluso a colocarse la primera piedra.

AlfonsoXII Mª de las Mercedes de Orleans

El espaldarazo definitivo para la construcción de una catedral digna de tal nombre en la capital de España, fue la creación, el 7 de marzo de 1885, de la diócesis de Madrid-Alcalá, mediante bula otorgada por el Papa León XIII. Mientras se construía la catedral, la antigua iglesia de los Jesuitas del Colegio Imperial, la Real Colegiata de San Isidro de la calle Toledo, pasó a ser el templo catedralicio de la nueva diócesis.

Proyecto original para la Catedral de la Almudena 1 Proyecto original para la Catedral de la Almudena 2 Sigue leyendo

Madrid en llamas. La “quema de conventos” de 1931.

La llamada “quema de conventos” fue una ola de violencia dirigida contra edificios e instituciones de la Iglesia Católica, que tuvo lugar entre los días 10 y 13 de mayo de 1931. Los disturbios comenzaron en Madrid, durante la inauguración del Círculo Monárquico Independiente de la calle Alcalá, y rápidamente se extendieron por otras ciudades de Andalucía y Levante, como Málaga, Valencia, Sevilla, Granada, Córdoba, Cádiz, Alicante y Murcia. Aproximadamente cien edificios religiosos ardieron total o parcialmente durante aquellos días. Se perdieron valiosas obras de arte, libros irreemplazables y objetos litúrgicos de gran valor, se profanaron cementerios de conventos y varias personas murieron o resultaron heridas. Y todo esto, cuando aún no había pasado ni un mes desde el 14 de abril de 1931, fecha en que fue proclamada la II República, tras las elecciones municipales celebradas el 12 de abril. Sin duda un mal presagio para el régimen recién instaurado.

“En Madrid el populacho, excitado por unos cuantos miserables, se echó a la calle e inició la estúpida y criminal e inmotivada ofensiva contra las iglesias y conventos, quemando y saqueando. Las turbas echaron sobre la República naciente el primer borrón y la primera vergüenza”. (Alejandro Lerroux)

Monja rescatada del convento contiguo a la Casa Profesa de los JesuitasIglesia de los Carmelitas

No conviene olvidar que, durante los primeros meses de vida de la II República, hubo una clara oposición a todo aquello que representaba la Iglesia Católica, partidaria, como no podía ser de otro modo, del regreso de D. Alfonso XIII, y por tanto, de la monarquía. A la quema de conventos y edificios religiosos, siguió la expulsión de algunos prelados, como el Cardenal Segura, algunas disposiciones constitucionales claramente dirigidas contra la Iglesia, la secularización de los cementerios, la prohibición de los crucifijos en las escuelas, la disolución de la Compañía de Jesús, la ley contra las congregaciones religiosas, y la continua propaganda anticlerical. Mal comenzaba el asunto en un país como España, de profunda raigambre católica. Las dos Españas estaban a punto de mostrar su cara mas cruel.

Así comenzó, y así os lo cuento.

Manifestantes frente a la sede del Ciículo Monárquico Independiente en la calle AlcaládelGrupos de exaltados durante los graves acontecimientos del 11 de mayo de 1931 Sigue leyendo

La Ceca de Madrid y la Real Casa de la Moneda

Uno de los principales intereses de aquellos que ostentan el poder ha sido siempre el control de la riqueza, y por tanto, el control de la emisión de moneda. Los Ministerios de Hacienda, los Bancos Centrales de cada Estado y las Casas de la Moneda, han sido los instrumentos habituales para ejercer el tan ansiado control sobre la riqueza. Nunca debemos olvidar, que la riqueza otorga el poder, y éste, proporciona a quien gobierna el control sobre los ciudadanos que, les guste o no, se ven obligados a aceptar las disposiciones, a veces claramente injustas y abusivas, adoptadas por los gobernantes, ya sean éstos elegidos democráticamente o no. Hasta que se hartan y deciden rebelarse ante los abusos, las injusticias y la avaricia de unos pocos, que suelen ser siempre los mismos. Y entonces ruedan cabezas y los gobernantes se sorprenden de la ingratitud del pueblo.

Banco de España 2

Un poco de historia

La primera Casa de Moneda de Madrid se fundó a instancias de Enrique IV, quien, el 2 de diciembre de 1467, nombró a Fernando de Pareja tesorero de la Casa de la Moneda, al mismo tiempo que ordenaba que fuera instalada dentro de los muros de la villa. Al año siguiente se le concedió licencia para labrar moneda, describiendo los tipos que habían de figurar en ellas, así como la marca, una M coronada, que debía permitir distinguirlas de las acuñadas en otras cecas. Con la reorganización de Casas de Moneda llevada a cabo en 1471, se cerraron las instalaciones de Madrid, que por aquél entonces, no era nada mas que un insignificante poblachon manchego. A partir de este momento, la ceca de Madrid desaparece, no volviendo a tenerse noticias de nuevas acuñaciones hasta 1591, durante el reinado de Felipe II. Esta acuñación de 1591, y otra posterior de 1611, ambas experimentales, se efectuaron en el domicilio del famoso grabador Giacomo da Trezzo, mas conocido como Jacometrezo, situada en las proximidades de la actual Gran Vía madrileña.

Placa_ del Ayuntamiento de Madrid decicada a Jacometrezo

Felipe III, por Real Cédula de 18 de Febrero de 1614, encargó la fabricación de moneda en Madrid a Cristóbal Gómez de Sandoval-Rojas y de la Cerda, I duque de Uceda, nombrándole tesorero con carácter hereditario. El duque, estableció la ceca en una casa situada cerca del puente de Segovia y durante los reinados de Felipe III y Felipe IV, la actividad de la Casa de Moneda de Madrid se desarrollo con normalidad, acuñándose en ella prácticamente todos los valores del sistema monetario vigente. En esta época tuvo Madrid tres talleres diferentes: el ya mencionado de la calle Segovía, otro enfrente de él, donde se instalaron los molinos necesarios para la acuñación de moneda, y otra casa en los terrenos que hoy ocupa el palacio de Linares, entonces situados a las afueras de la ciudad.

Cristóbal Gómez de Sandoval-Rojas y de la Cerda, I duque de Uceda

Hasta comienzos del siglo XVIII, en España podíamos encontrar moneda acuñada en las diferentes casas de la moneda pertenecientes a la corona, pero también en otras privadas y de la Iglesia. Seria con la llegada de los Borbones y Felipe V, cuando la acuñación de moneda pasó a ser privilegio exclusivo de la Corona y el Estado. El papel moneda no nacería hasta el reinado de Carlos III, con la fundación del Banco de San Carlos y la necesidad de emitir deuda pública, conocida como “vales reales”, considerados por los historiadores como los antecedentes de los billetes de banco, dado que fueron utilizados como dinero. Felipe V, abolió las cecas privadas y sometió a las estatales (Madrid, Barcelona, Sevilla, Pamplona, Segovia, Jubia y Manila) al poder de la Corona.

Felipe V - 8 Escudos 1729 Ceca de Madrid

Cada una de estas cecas tenía sus propias señas identificativas, en el caso  de Madrid, que es la que nos interesa, una M coronada o una estrella de seis puntas, que se siguieron utilizando hasta el 14 de junio de 1864, cuando Isabel II inauguró la Casa de la Moneda, con sede única en Madrid, en un edificio, actualmente desaparecido, situado en lo que hoy son los Jardines del Descubrimiento de la plaza de Colón.

La Casa de la Moneda de la plaza de Colón - Grabado de 1865

En 1868, con el general Serrano al frente del Gobierno Provisional, el entonces ministro de Hacienda, implantó la Peseta como moneda nacional, sustituyendo al escudo, unificando de este modo el sistema monetario español, dejando la moderna fabrica de Madrid como la única autorizada para la fabricación de moneda, lo que trajo consigo la desaparición de las otras cecas.

1 Peseta Gobierno Provisional 1869

A partir de 1868, con la acuñación de moneda centralizada en el nuevo edificio de Colón, se produce el cierre definitivo de todos los talleres de las cecas peninsulares, procediendose a la subasta de los edificios sin actividad. Se mantiene la ceca de Barcelona hasta 1870, si bien se encarga a Oeschger, Mesdach & Cia., una empresa privada de Barcelona, la exclusiva del contrato para fabricar la moneda fraccionaria de bronce. Los cospeles se realizaban en su factoría de Biache Saint-Vaast en Calais, para luego ser trasladados en tren a Marsella, y de allí en barco a Barcelona.

Real Casa de la Moneda - Plaza de Colón

La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (F.N.M.T), creada 1893 por la reina regente María Cristina de Habsburgo-Lorena,  fundiría en una sola institución la Casa de la Moneda y la Fábrica del Sello, que ya compartirían el inmueble de Colón. En 1936, durante la Guerra Civil, se crea una Casa de la Moneda en Burgos, con el objetivo de fundir los metales preciosos procedentes de los donativos que se recibían. Unas instalaciones que sufrieron sucesivos retrasos, por falta tanto de técnicos especialistas como de la maquinaria necesarios, de modo que, el primer lingote de oro no se fundiría hasta enero de 1937. El 6 de marzo de 1944 se aprueba el proyecto de construcción de una Fábrica de Papel dependiente de la F.N.M.T . en Burgos, dedicada a la emisión de billetes de banco y otros documentos de valor, unas instalaciones  que siguen funcionando en la actualidad.

La Casa de la moneda en 1970

En 1964, el edificio de Colón resultaba insuficiente para las necesidades del Estado, por lo que se decidió su traslado al numero 106 de la calle Jorge Juan, donde ha permanecido hasta el día de hoy. El edificio de Colón, pese a las numerosas opiniones en contra, fue demolido y reemplazado por los fríos e  impersonales Jardines del Descubrimiento, que serían inaugurados en 1970 por el entonces Alcalde de Madrid, Carlos Arias Navarro y el Centro Cultural de la Villa de Madrid, inaugurado en 1978.

Fabrica Nacional de Moneda y Timbre

Además de imprimir billetes de banco y sellos, la F.M.N.T. produce documentos oficiales como el DNI o el pasaporte, cartones de bingo, billetes de lotería y tarjetas inteligentes.

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Lucifer está empadronado en Madrid.

Que Lucifer siente una especial debilidad por Madrid es algo mas que evidente, como vais a poder comprobar a continuación. Han sido numerosas las visitas que el Principe de las Tinieblas ha hecho a la Villa y Corte a lo largo de su historia y para ello se ha servido de los medios mas variados, al fin y al cabo su poder es inmenso, por no decir infinito.

Celebración de un aquelarre

Comenzó paseándose por Castilla, donde las hechiceras de la primera mitad del siglo XVI invocaban al Diablo Cojuelo. Y como Madrid, desde que Alfonso VI la reconquistara en el siglo XI, siempre formó parte del Reino de Castilla, seguro que en alguna de aquellas giras por tierras castellanas se dejaría caer por aquí, aunque no haya constancia de ello. De modo que podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, que fue entonces cuando nació el idilio entre Lucifer y la capital de España.

“Estos cinco dedos pongo en este muro, cinco demonios conjuro: a Barrabás, a Satanás, a Lucifer, a Belcebú, al Diablo Cojuelo que es buen mensajero, que me traiga a Fulano luego a mi querer y a mi mandar”

“Señor de la calle, señor de la calle, señor compadre, señor cojuelo, que hagáis a ______ que se abrace solamente a mí y que me quiera y que me ame, y que si es verdad que me ha de querer, que ladre como perro, que rebuzne como asno y que cante como gallo”

Convento de San Plácido

En 1625, reinando en España Felipe IV, el Diablo hizo una visita a las monjas del convento de San Placido, situado en el 9 de la calle de San Roque, en el corazón del actual barrio de Malasaña. (Ver la entrada titulada “El convento de San Plácido, su iglesia y los escandalosos sucesos que entre sus muros acontecieron”, publicada en julio de 2014).

El Diablo Cojuelo

En 1641 el escritor Luis Vélez de Guevara fue el instrumento utilizado por Satanas para visitar Madrid. La obra: El Diablo Cojuelo, que narraba las andanzas de nuestro diabólico protagonista junto al personaje del hidalgo estudiante Don Cleofás Leandro Pérez Zambullo, que huye de la justicia por una cuestión de faldas, refugiandose por casualidad en el desván de un astrólogo que tiene encerrado a un diablo en una botella. El diablo le suplica que le libere y Cleofás accede. A cambio, el que se presenta como Diablo Cojuelo lleva al hidalgo a un mágico viaje en el que desde las alturas ve el interior de las casas de Madrid como si las hubieran despojado de sus tejados, dejando ver los vicios e hipocresías del Madrid de los Austrias.

Palacio Real 5

Durante las obras de construcción del Palacio Real, iniciadas en 1738, tras el incendio que destruyo por completo el Real Alcazar, afirman las crónicas de la época que, Satanás se apareció a los obreros que allí trabajaban. (Ver la entrada titulada “El Palacio Real de Madrid. Historia, leyendas y secretos de un noble edificio”, publicada en junio de 2014).

Vista de la Real Casa de Correos en la Puerta del Sol en el siglo XIX Sigue leyendo

La iglesia de Santa Maria la Real de Montserrat. Un gran proyecto inacabado.

Si las obras de construcción de la iglesia de Santa María la Real de Montserrat en la madrileña Calle de San Bernardo hubiesen llegado a buen término, ahora estaríamos ante uno de los templos más importantes de la capital de España. Pero lamentablemente, no fue así. Una vez más la falta de fondos hizo que las obras, iniciadas en 1668, se suspendieran en 1671 y no se reanudaran hasta 1729, para ser de nuevo suspendidas en 1740 “sine die” (lo que en España quiere decir de forma definitiva), cuando solo se había construido la fachada con una de las dos torres previstas, la nave central hasta el crucero y las capillas. Se quedaron sin construir la segunda torre, la gran cúpula del crucero con tambor y linterna, la cabecera y las sacristías. Los basamentos que aun hoy día se conservan nos permiten saber cómo debería haber sido la planta de una iglesia monumental y grandiosa cuya construcción jamás llegó a finalizarse.

Montserrat 2

 Un poco de historia

En 1640, Felipe IV, el Rey Planeta, no solo tenía gravísimos problemas para mantener la supremacía de España en Europa, sino que incluso dentro del propio territorio español tuvo que hacer frente a una serie de sublevaciones y revueltas, de las que una de las más graves tuvo lugar en Cataluña. Decía una antigua estrofa del himno de Els Segadors:

“Amb la sang dels Castelláns, en farem tinta vermella” (Con la sangre de los castellanos, haremos tinta roja)

Retrato de Felipe IV en Fraga durante la Guerra dels Segadors - Velázquez Sigue leyendo

Los esqueletos de la estación de Tirso de Molina

Excavar en Madrid para realizar cualquier obra puede hacer que salgan a la luz historias de todo tipo, y eso que no estamos hablando de Roma, donde sufren verdaderos dolores de cabeza con los hallazgos arqueológicos que continuamente van encontrando. Estoy convencido de que pocas de esas historias os sorprenderán tanto como el macabro secreto que esconden los andenes de la estación de Tirso de Molina en la linea 1 del Metro madrileño, que cuando tuvo lugar lo que os voy a contar a renglón seguido se llamaba Ferrocarril Metropolitano Alfonso XIII.

Plaza del Progreso en 1933

La estación de Tirso de Molina fue inaugurada en 1921 con el nombre de Progreso, que era el nombre que por aquel entonces recibía la plaza situada sobre el solar que había ocupado el Convento de la Merced hasta 1834, cuando fue abandonado y posteriormente derribado tras la Desamortización de Mendizábal.

Obras de construcción de la linea 1 del Metro

Nadie podía imaginar que los obreros que construían la línea 1, al  comenzar a excavar bajo la plaza, descubrirían los esqueletos de los frailes que habían sido enterrados en el pequeño y olvidado cementerio del Convento de la Merced. Sigue leyendo

Mercados de Madrid. El pulso de una gran ciudad.

Los mercados son el alma y el estómago de cualquier ciudad y Madrid no iba a ser menos. Cada mañana los mercados de la capital ponen al alcance de los madrileños y visitantes una inmensa oferta comercial, con todo tipo de productos de la mejor calidad. Pocas actividades nos pueden proporcionar una forma más rápida y eficaz de sentir y medir el pulso de una ciudad, las épocas de crisis económica o de bonanza, el día a día de la vida de sus habitantes, sus expresiones más típicas o su cultura gastronómica, que una visita a cualquiera de sus mercados. 

Olvidémonos de los supermercados y de los hipermercados de las grandes superficies, por supuesto de las tiendas de los chinos y olvidémonos también de esas tiendas abiertas 24 horas, donde lo más que conseguiréis será salir de un apuro, aunque las más de las veces mal y caro. La única alternativa válida son los tradicionales ultramarinos y mantequerías de barrio, por desgracia cada vez más escasos. ¿Os acordáis de Mantequerías Leonesas?

Mantequerías Leonesas

Así que, hoy voy a hablaros de los mercados tradicionales de los barrios madrileños, no de esos novísimos y “supercool” mercados de la cultura gourmet que se han puesto tan de moda últimamente. Unos mercados que a mí personalmente, aunque algo caros, me gustan bastante, pero que considero mas bien como lugares de encuentro pensados para tomar una copa, picar algo y socializar, algo imprescindible en la inmensa soledad de la gran ciudad.

Visitad alguno de los mercados de barrio de Madrid y descubriréis mucho más de lo que imaginabais. Sigue leyendo

El Madrid más misterioso tiene sabor a Mahou.

Este verano, Mahou nos propone una cita con el Madrid más misterioso y desconocido. Los únicos requisitos son querer conocer un poco más acerca de la historia, a veces sorprendente, de nuestro querido Madrid y tener ganas de disfrutar de una Mahou bien fresquita ¿Os animáis?

El Jardín del Angel

El Jardín del Ángel, aunque parezca el titulo de una novela de Carlos Ruiz Zafón ambientada en Barcelona, está en Madrid, justo donde comienza la calle de las Huertas, junto a la plaza del Angel. Pero este autentico oasis de verdor, antes que floristería y jardín, fue el camposanto – si, habéis leído bien – de la vecina iglesia de San Sebastián. Por allí pasaban a diario Lope de Vega, Tirso de Molina, Cervantes, Quevedo, Calderón de la Barca, Gongora… o Luis Candelas, el famoso bandolero vecino del cercano barrio de Lavapiés. Nos encontramos, por tanto, ante un lugar lleno de historia y misterio en el que Mahou nos ofrece la posibilidad, hasta que acabe este verano del 2014, de disfrutar de una Mahou en uno de los espacios más misteriosos de  todo Madrid.

Mahou 5 Estrellas

Y ahora, antes de continuar, me voy a la nevera a por una Mahou 5 Estrellas y enseguida os cuento la historia de Mahou, de la Iglesia de San Sebastián, su camposanto y lo que en él sucedió, el Jardín del Ángel y algunas curiosidades y anécdotas que a buen seguro, no dejaran de sorprenderos.

Mahou, la mas madrileña y castiza de las cervezas.

Hijos de Casimiro Mahou

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