La Inclusa de Madrid. Su historia y el curioso origen de la palabra “inclusa”.

En 1563 se fundó en Madrid, en el convento de la Victoria situado junto a la Puerta del Sol, la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y las Angustias, con el fin de recoger a los convalecientes que salían de los Asilos-Hospitales. Un convento, cuya iglesia era muy frecuentada por la Familia Real y demás miembros de la Corte, así como por las damas y caballeros galantes del Siglo de Oro, por ser sus misas de las mas breves de la capital de España.

Convento de la Victoria

Un poco de historia

“Porque nací un 21 de Julio fui bautizado de socorro
y me pusieron por nombre Práxedes, que fue virgen y mártir.
A mi padre no le conozco, es casado y no tiene hijos
y mi madre sin marido. Dios la de juicio y a mi fortuna. Amén” (Carta hallada junto a un recién nacido abandonado en el torno de la inclusa – S. XVIII)

Situado en la manzana comprendida entre lo que hoy son las calles de la Victoria y Espoz y Mina, el Pasaje Matheu y la Carrera de San Jerónimo, en 1572, la Cofradía asumió la labor de recogida de los niños recién nacidos , que eran abandonados en las calles, iglesias o portales de la capital, los expósitos, haciéndose en 1579 con la propiedad de una serie de inmuebles situados entre las calles de Preciados y Carmen, con el objeto de tener un lugar donde poder darles refugio.

El Cconvento de la Victoria en el plano de Teixeira

En ese lugar iba a permanecer la Inclusa madrileña durante más de dos siglos. Se trataba de un conjunto heterogéneo de edificios, unidos entre sí por pasadizos que se abrían según iba siendo necesario ampliar las instalaciones, un verdadero caos de pasillos, escaleras, desniveles, donde la mas elemental unidad constructiva brillaba por su ausencia.

 Torno de la Inclusa de Madrid en 1861 Medalla identificativa de la Inclusa de Madrid (1936)

Finalmente, en 1801, este conglomerado de edificios, ya no dio mas de sí y ante su ruinoso estado, se decidió su traslado a otro edificio situado en la calle del Soldado, hoy calle Barbieri, un edificio viejo y destartalado, que anteriormente había sido la cárcel de mujeres de la Villa, conocido por los madrileños como Galera Vieja.

La Inclusa de la calle Embajadores Captura de pantalla 2014-11-20 a las 18.55.04

 El mal estado de este edificio, hizo que tan solo tres años mas tarde, la Inclusa se trasladara una vez más, esta vez a la cercana calle de la Libertad, donde permaneció durante otros tres años, para, por fin, en 1807 pasar a ocupar un enorme caserón en el nº 66 de la calle Mesón de Paredes, situado pared con pared a espaldas del Colegio de la Paz, que daba a la calle Embajadores. El Colegio de la Paz, había sido fundado por la Duquesa de Feria, Ana Fernández de Córdoba en 1679, para acoger a mujeres y niñas menesterosas.

La Inclusa 1 Inclusa de Madrid

Inclusa de Madrid Captura de pantalla 2014-11-22 a las 9.40.00

En 1926 la Diputación Provincial de Madrid decidió, por fin, construir un edificio de nueva planta para la inclusa donde atender a los recién nacidos abandonados por sus madres. El nuevo edificio, sería la sede del recién creado Instituto Provincial de Puericultura, con la entrada principal en el nº 52 de la calle O’Donnell. Fue proyectado por los arquitectos Francisco de Asís Fort y Baltasar Hernández Briz, que idearon un conjunto de cuatro pabellones situados entre las calles O’Donnell y Doctor Castelo: el pabellón central, con fachada a O’Donnell, que disponía de salas para 197 niños de pecho, 108 madres lactantes y nodrizas, y consultorio; el pabellón de niños de destete; el de enfermería, con los dormitorios destinados a las Hermanas de la Caridad, despachos para médicos, farmacia y una terraza-galería orientada a mediodía; y, por último, un pabellón de viviendas conectado al vecino colegio de La Paz, que hacia pocos años se había trasladado desde la calle Embajadores.

Vista aerea de la zona donde se construyo el Instituto Provincial de Puericultura.

Su arquitectura, mantiene la estética ya existente en los otros edificios de la misma manzana, aunque modifica su aspecto exterior enfoscando los muros de fábrica, quedando el ladrillo visto en las líneas de cornisa, arcos, y otros detalles ornamentales. La construcción se inicio en 1929, en los mencionados terrenos, propiedad de la Real e Ilustre Junta de Damas de Honor y Mérito, que regía la institución, siendo inaugurado en 1931. De este modo la Inclusa, por fin encontraba un edificio digno, con amplias dependencias y grandes jardines, con una hermosa galería orientada al sur para que los internos pudieran disfrutar del sol.

Ospedale degli Innocenti - Florencia Instituto Provincial de Puericultura - Detalle de la fachada del pabellón principal

 Instituto Provincial de Puericultura - Escudo republicano de la Diputación Provincial de Madrid Instituto Provincial de Puericultura - Escudo republicano de la Diputación Provincial de Madrid

 En su fachada, dos relieves de cerámica, representando a dos recién nacidos fajados, copia de los que adornan la fachada del Ospedale degli Innocenti, realizados por Andrea della Robia hacia 1490, y un escudo republicano de la Diputación Provincial de Madrid, situado en el frontón de la entrada principal. Finalmente, a comienzos de los años setenta se decidió su traslado a la ubicación actual en el Colegio de San Fernando, en la carretera de Madrid a Colmenar Viejo, volviendo a cambiar de nombre, esta vez por el de Casa de los Niños.

De Enkhuizen a Inclusa

El origen de la palabra “inclusa”, hay que buscarlo en los primeros años de vida de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y las Angustias.

Enkhuizen - Topographia Enchusae (Cornelis Biens,1649)

En una de sus capillas, se veneraba una imagen de la Virgen de la Paz, con un niño a sus pies, rodeada de ángeles, que había sido traiga desde Flandes por un soldado español de los famosos Tercios, quien, tras la toma de la ciudad de Enkhuizen por las tropas españolas, la había encontrado entre las ruinas de una iglesia.

Nuestra Señora de la Soledad y las Angustias del convento de la Victoria

El soldado regaló la imagen a Felipe II, quien al contemplar la imagen de la Virgen con el recién nacido a sus pies, decidió donarla a la cofradía, en cuyo convento fue entronizada, para ser rápidamente objeto de una gran devoción entre los madrileños. El problema era, que a los habitantes de la capital les resultaba difícil de pronunciar el nombre de aquella ciudad flamenca, por lo que poco a poco, fueron castellanizando tan complicado nombre, que rápidamente  paso de Enkhuizen a Inclusa, pasando a partir de este momento a utilizarse esta palabra para designar a las casas de acogida donde se criaba a los niños expósitos.

La Real e Ilustre Junta de Damas de Honor y Mérito

La Real e Ilustre Junta de Damas de Honor y Mérito, se trata de una institución fundada el 27 de agosto de 1787, en virtud de una Real Orden de Carlos III, siendo la primera asociación de exclusivamente de mujeres fundada en España, exceptuando las asociaciones religiosas como monasterios, cofradías, etc.

Rifa benéfica de la Junta de Damas de Honor - Grabado del S. XIX

Las Damas, recogían niños abandonados a su suerte en el Madrid del siglo XVIII y los criaban en la Inclusa, contratando amas de cría, que eran ayudadas por las Hermanas de la Caridad, y no solo les recogían, sino que les daban educación y atención médica, hasta que los huérfanos llegaban a la mayoría de edad. Tras la construcción de las instalaciones de la calle O’Donnell su objetivo fue el cuidado, atención y vigilancia de la antigua Inclusa, la Casa de la Maternidad, el Asilo de Huérfanas de la Caridad y el antiguo Colegio de la Paz, instituciones todas ellas parte del complejo. Asimismo realizaban una importante labor con las reclusas de las cárceles madrileñas y sus hijos, procurándoles educación, sanidad y consuelo.

María Josefa Pimentel y Téllez-Girón, Duquesa de Osuna con sus hijos María Isidra de Guzmán y de la Cerda - Duquesa de Nájera

Aparentemente los requisitos para formar parte de la Junta de Damas eran muy simples: buena educación, buena conducta y demostrar conocimiento e interés por los problemas que se iban a afrontar, aunque en realidad , estos requisitos limitaban las posibilidades de pertenecer a la Junta, a un reducido grupo de mujeres cultivadas, todas ellas pertenecientes a las clases privilegiadas. Entre las 14 aristócratas que formaron parte de esta primera etapa de la junta, merece la pena destacar a María Josefa Pimentel y Téllez-Girón, titular del ducado de Benavente y duquesa consorte de Osuna, quien, con María Isidra de Guzmán y de la Cerda, duquesa de Nájera, fue una de las dos primeras mujeres en ingresar en la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del Pais, fundada por Carlos III en 1775, así como las condesas de Fernán Núñez, del Carpio, de Santa Eufemia y las marquesas de Palacio, de Villalópez, de Benalúa, de Torrecilla y de Eyerbe, entre otras.

Real Cedula aprobando los estatutos de la Real Sociedad económica de Amigos del Pais

La incorporación de ambas damas fue recibida con gran hostilidad por los varones ilustres de la época, lo que condujo a la creación de la Junta de Damas de Honor y Mérito, de la que la duquesa de Osuna fue nombrada presidenta. 

En 1789, reinando ya Carlos IV, la condesa de Trullas, presidenta de la Junta pidió permiso al rey para realizar una inspección en la Inclusa, pero no se le permitió. Unos años más tarde fue públicamente reconocida por el soberano como muy meritoria la labor realizada por las Damas en
las cuatro Escuelas Patrióticas de las iglesias de San Sebastián, San Ginés, San Martín y San Andrés, así como en las escuelas femeninas de bordados y blondas, dependientes de la Sociedad Económica Matritense. Animada por los elogios de Carlos IV, la condesa de Montijo, por aquel entonces, secretaria de la Junta, solicitó nuevamente permiso para inspeccionar la Inclusa, que finalmente, le fue concedido el 16 de enero de 1796. 
Cuando la comisión formada por la condesa de Montijo, la condesa de Trullas, la duquesa de Arija y Dª Francisca Raón inició su investigación, se encontró con una pésima gestión que había llevado a importante una gran escasez de recursos, una inadmisible dejadez en la atención a los niños y elevado indice de mortalidad. Presentado el informe de la inspección al Rey, una Real Orden de 13 de septiembre de 1799 concedió finalmente a la Junta de Damas la dirección de la Inclusa de Madrid.

Inclusa de Madrid Inclusa de Madrid - Farmacia

Años mas tarde, llegarían los habituales problemas de competencias, rivalidades absurdas, y el desmedido afán por colgarse medallas y atribuirse méritos, tan habituales en nuestra querida España. Pero esa es otra historia, que a nosotros hoy no nos interesa. Hoy se trataba únicamente, de contar la historia de la Inclusa de Madrid, y eso es lo que he intentado.

 

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Acerca de Titinet

No voy a cansaros nada mas empezar. Doy por hecho que vuestro interés no radica en mi persona, sino en lo que a partir de ahora podáis leer en este blog que nace hoy. Así que de mis 55 años de vida, os diré simplemente que soy madrileño de nacimiento y de corazón, que estudie Geografía e Historia y que aparte de la debilidad que siento por la ciudad donde nací, mi gran pasión ha sido siempre y lo seguirá siendo, viajar. Mi padre solía decir que "viajar debería de ser una asignatura obligatoria en todos los planes de estudios" y yo, desde muy pequeño comprendí cuanta razón tenia. Viajar te enriquece, te ayuda a ser mas tolerante con otras culturas, con otras religiones y te ayuda a tener una mente mas abierta y receptiva. Viajar te aporta algo que los libros y las horas de estudio, por mucho que te den, jamas podrá ser igual de enriquecedor. A lo largo de mis muy vividos 55 años, he viajado siempre que he podido, y no ha sido poco. He recorrido prácticamente toda Europa y también he tenido ocasión de viajar a Asia, África y América. Pero por mucho que haya viajado, y tengo intención de seguir haciéndolo, mi ciudad siempre sera Madrid y mi sitio siempre estará aquí. En esta ciudad que me vio nacer y que día tras día me ha ido desvelando sus secretos, contándome sus historias, sus momentos de gloria, sus éxitos, pero también sus miserias, sus dramas y sus fracasos. Una ciudad con un pasado y una historia mucho mas extensa e interesante de lo que muchos conocen. Una ciudad abierta a todos, acogedora y cosmopolita. Una ciudad con una riqueza cultural y humana capaces de sorprendernos en muchas ocasiones. Todo esto es para mi Madrid, y este blog pretende contároslo y haceros participes de la historia y las posibilidades que ofrece esta maravillosa ciudad. Espero que lo disfrutéis. Adelante. Poneos cómodos y sed bienvenidos.
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