Visitantes ilustres. En clave de Sol.

Hubo una época, no tan lejana, en la que viajar era un privilegio al alcance tan solo de unos pocos. Unicamente los reyes, la nobleza, el clero y la alta burguesía, disponían de los medios necesarios para poder desplazarse con unas mínimas comodidades de una ciudad a otra. A esta élite de privilegiados, habría añadir escultores, pintores, músicos, cantantes famosos…, todos aquellos que relacionados con las bellas artes eran habitualmente requeridos por las clases mas pudientes, que continuamente rivalizaban entre si, en un desmedido afán por ser considerados “primus ínter pares”. Entre los viajeros ilustres que durante el siglo XIX y principios del XX visitaron Madrid, que por aquel entonces, era un destino de gran atractivo para los viajeros románticos, me gustaría mencionar a cinco grandes genios de la música, cinco grandes maestros que nos honraron con su presencia, deleitando al público madrileño con su arte. 

Gioachino Rossinni en 1831

Gioachino Rossini en 1820

Gioacchino Rossini, conocido como “El Cisne de Pésaro”, era hijo de un músico y una cantante, por tanto podría afirmarse que llevaba la música en la sangre. Estudió en el Liceo Musicale de Bolonia, logrando su primer gran éxito en la Scala de Milan en 1812. Tres años más tarde asume la dirección artística del teatro de San Carlo en Nápoles, ciudad donde contraería matrimonio con la soprano madrileña Isabel Colbran. Autor de óperas como “Tancredo”, “El Barbero de Sevilla”, “La italiana en Argel” y “Guillermo Tell”, su presencia en los principales teatros de ópera de Europa era requerida constantemente y Madrid no iba a ser la excepción.La pasión que vivió Madrid por Rossini cuando en 1831 visitó la Villa y Corte, quedó reflejada en la entrega fervorosa que sintieron todos al escuchar sus óperas.

Calle de la Reina

Rossini llegó a Madrid en 1831 en compañía del marqués de Las Marismas, como invitado de la Reina Maria Cristina, a quien dedicaría una romanza titulada “La Passegiata, para inaugurar el Real Conservatorio de Música y declamación de Maria Cristina, fundado por Real Decreto del 15 de 1830. Durante su estancia se alojo en La Fonda de Genieys, que se encontraba en el palacio Masserano, en la esquina de la calle del Clavel con la de La Reina. La Fonda estaba considerada como una de las mejores de la Corte, y era habitual encontrarse en sus salones con Larra o Espronceda.

Partitura del Stabat Mater de Rossini

Fue en Genieys, donde Rossini compuso gran parte de su “Stabat Mater”, una obra estrechamente vinculada a España, ya que le fue encargada durante su estancia en Madrid, por el archidiácono Manuel Fernández Varela quien, había asistido a una representación en el teatro de la Cruz, de “El Barbero de Sevilla” que contó con la asistencia de Fernando VII. Entusiasmado con los acordes de la música de Rossini, el archidiácono, que deseaba un Stabat Mater que rivalizase con el famosísimo de Pergolesi, no dudo en encargar la composición de tan importante obra a Rossini. La obra debía estar finalizada para la pascua de 1832, pero Rossini no encontraba la inspiración para las secciones 2, 3 y 4, por lo que pidió a su amigo el compositor y director musical del Théâtre Italien de París, Giovanni Tadolini que completase la obra, lo que supuso una enorme decepción para el archidiácono Varela. Pese a ello, la obra fue finalmente estrenada en la iglesia del Convento de San Felipe del Real de Madrid el Viernes Santo de 1833.

Convento de San Felipe el Real

Tan solo 8 días estuvo Rossini en Madrid, pero fueron mas que suficientes para que su recuerdo y su música hayan perdurado en las crónicas de la Villa y Corte.

El ayuntamiento de Madrid, le dedicó una de sus famosas placas amarillas, que podemos ver en el lugar que ocupaba la fonda Geineys, donde se alojó “El Cisne de Pesaro”.

Rossini

“Aquí estuvo durante la década de 1830 la fonda de Genieys, donde vivió el músico GIOACHINO ROSSINI, cuando compuso su Stabat Mater”

Ferenc Liszt en 1844

Ferenc Liszt en 1839 - Henri Lehmann

En el Madrid isabelino, la noticia de la visita de Liszt se convirtió en un gran acontecimiento social, mientras la prensa de la época anunciaba su inminente llegada. Liszt llegó a la capital invitado por el Liceo Artístico y Literario a finales de octubre de 1844, acompañado del barítono Ciabatta, y Louis Boisselot, hijo del fabricante de pianos francés, uno de cuyos ejemplares utilizaría en los conciertos de su gira europea.

Palacio de Villahermosa

Liszt dio su primer concierto el lunes 28 de octubre a las ocho y media de la tarde, en la sede del Liceo Artístico y Literario, que entre los años 1841 y 1856, tuvo su sede en el palacio de Villahermosa (actual Museo Thyssen-Bornemysza), con un lleno absoluto. Las entradas para asistir al evento podían adquirirse en los almacenes de música de Iradier, de Carrafa, de Lodre y en la librería de Mornier con un precio de cuarenta reales para el público en general y de treinta para los socios del Liceo. Tras finalizar el programa previsto, y ante los interminables aplausos del público asistente, Listz improvisó sobre aires populares españoles, como la jota y sobre temas propuestos por el público.

José de Salamanca y Mayol

 Para sus siguientes actuaciones, Liszt eligió el Teatro del Circo de la plaza del Rey, recibiendo por cada concierto la suma de dos mil francos. El primer concierto en el Circo tuvo lugar el jueves 31 de octubre a las ocho de la tarde y el último, celebrado el 21 de noviembre, fue un concierto benéfico, que el maestro quiso ofrecer en beneficio de los mas desfavorecidos, a través de las instituciones de beneficencia de la época. El empresario del Teatro del Circo, Jose de Salamanca y Mayol, el futuro marqués de Salamanca, cedió gratuitamente el local y se hizo cargo además de los gastos ocasionados. El lunes 4 de noviembre asistió el maestro húngaro a un banquete que en su honor se celebró en Genieys, fonda que se preciaba de ofrecer la mejor comida de todo Madrid.

Retrato Isabel II y Francisco de Asis de Borbón

Tanto Isabel II como su esposo, eran grandes aficionados a la música y Liszt, como era de esperar, fue invitado a palacio para tocar ante los Reyes en el salón de Ordenes. Tras el concierto, los Reyes concedieron Liszt la cruz supernumeraria de Carlos III y un alfiler de brillantes valorado en veinte mil reales. Liszt aún estuvo algunos días más en Madrid, disfrutando de la ciudad y de los numerosos homenajes que iba recibiendo. Finalmente el 4 de diciembre abandonaba la capital rumbo a Córdoba. Atrás quedaban unos días llenos de triunfos, por otra parte muy bien remunerados.

Una placa, que en esta ocasión no es una de las placas amarillas del Ayuntamiento, nos recuerda el lugar donde se encontraba el Liceo Artístico y Literario, en el que Liszt ofreció dos recitales de piano. La placa se encuentra en la fachada del Museo Thyssen-Bornemysza que da a la carrera de San Jerónimo.

Ferenc Liszt

“En esta casa sede un tiempo del Liceo Artístico y Literario ofreció dos recitales de piano el gran compositor FERENC LISTZ 1811-1886, los días 29 de octubre y 22 de noviembre de 1844. Madrid le recuerda en el primer centenario de su muerte”

Giacomo Puccini en 1892

Giacomo Puccini

Autor de operas como “La Boheme”, “Tosca”, “Madame Butterfly” o “Turandot”, Giacomo Puccini, fue el último gran maestro de la ópera italiana del Romanticismo. Nacido en el seno de una familia de músicos de Lucca, Giacomo se decidió por la ópera desde el mismo momento en que presenció en Pisa el estreno de “Aída”, de Giuseppe Verdi. Puccini era, según cuentan sus biógrafos, un hombre dulce, apagado y silencioso, de dormidos ojos y rostro inexpresivo, con un bigote que le daba aspecto de oficinista. Hablaba poco, muy poco, pero escuchaba mucho y muy atentamente.

Edgar - Puccini

Gíacomo Puccini llegó a Madrid en compañía de su esposa, unos días antes del estreno de su ópera Edgar en el Teatro Real, el 19 de marzo de 1892, que contó con cantantes de renombre como La Pasqua, La Tetrazzini, Tamagno y el español Tabuyo y la orquesta estuvo dirigida por el maestro Luigi Mancinelli. Durante su breve estancia madrileña se alojó en un piso alquilado de la calle Ferraz , al que acudieron invitados ilustres y personalidades del mundo artístico madrileño de la época, como Vicente Blasco Ibáñez, el cronista de salones “Kasabal”, Ruperto Chapí, o el francés Camille Saint-Saéns, acudiendo al desaparecido Teatro Apolo para presenciar alguna representación del genero chico acompañado por Chapí.

Teatro Real

“Edgar” fue del agrado del público asistente y el crítico Antonio Peña y Goñi, afirmó tras el estreno que: “Puccini entró con muy buen pie en el regio coliseo.” Pero la verdad es que “Edgar” sólo tuvo tres representaciones y nunca volvió a representarse en el real.

Congreso de los Diputados

A Puccini, durante su estancia en Madrid, le agradaba pasear por las calles madrileñas y se cuenta, que un buen día, al regresar al que era su domicilio madrileño acompañado de un amigo, tras haber disfrutado de la cocina del Restaurante Italiano, se detuvo ante la fachada del Congreso de los Diputados y preguntó con la mayor ingenuidad si allí estaban enterrados los “onorabiles” diputados españoles. Casi siempre solitario se paseaba por los alrededores del Teatro Real, donde las coristas le apodaron “el maestro Lila”.

Una placa instalada por el Ayuntamiento de la Villa y Corte en la calle Ferraz, nos recuerda donde se alojó Puccini durante su estancia en Madrid

Puccini

“En esta casa residió en 1892 el músico GIACOMO PUCCINI cuando dirigió “Edgar” en el Teatro Real”

Bela Bartok en 1906

Bela Bartok

Bartok nació el 25 de marzo de 1881 en Nagyzenmklos, Hungría donde vivió hasta que murió su padre cuando contaba siete años de edad. Estudió música en Presburgo y en Budapest, donde fue profesor de piano en la Academia de Música de Budapest desde 1907 hasta 1934. Es uno de los grandes músicos del siglo XX, un estudioso del folclore húngaro primero y luego el rumano, el eslovaco y el árabe, desarrollando a partir de sus estudios una música original e innovadora que le dio fama internacional. En 1940 se exilió por razones políticas a la Universidad de Columbia, donde vivió humildemente hasta su muerte el 26 de septiembre de 1945.

Inauguración del Teatro de la Comedia el 18 de septiembre de 1875

Su visita a Madrid, procedente de Lisboa, la realiza acompañado de su colaborador, el violinista Ferenc Vecsey, en el marco de una gira de conciertos por las principales sociedades musicales españolas. En Madrid, dieron dos conciertos en el Teatro de la Comedia de la calle del Príncipe, los días 24 y 26 de marzo, siendo llamado para actuar en el Palacio Real ante la Reina María Cristina a finales del mismo mes. En una carta dirigida a su madre el compositor nos ha dejado algunas impresiones acerca de las primeras impresiones que Madrid le produjo: “Llegamos la mañana del 24 y el concierto tuvo lugar a las 5.30 de la tarde, en un teatro. El piano era bueno (un Bechstein). Gran entusiasmo pero poco público. Hoy se espera una afluencia mayor. Ayer tocamos ante la reina (el rey está ausente). Estuvo muy afable y ha hablado de música de la misma manera que la comadre Schneider. Los músculos de mi rostro han debido superar una formidable prueba de fuerza para no estallar de risa. Me solicitó música moderna, ¡unas czardas! Y las toqué, para hacerla feliz. Si hubiera sabido que raza de republicano hasburgófobo tenía delante, difícilmente habría estado tan amable”. 

La reina María Cristina de Habsburgo-Lorena - Raimundo de Madrazo

En otro párrafo, hablando de Madrid, afirma que “Es como Budapest sin orilla del Danubio y sin Parlamento. Madrid difiere poco de la media de las grandes ciudades. Pago ocho pesetas al día, comida y media botella de vino comprendida. Tengo miedo de las aguas desconocidas y entonces bebo vino, que por otra parte no es nada malo, con lo que acabo cada día un tanto achispado”. 

Bela Bartok

Bartok regresaría de nuevo a España en 1927 para tocar en el Palau de la Música Catalana. Estaban programados una serie de conciertos en Madrid, pero problemas de salud le obligaron a cancelarlos. En 1940 volvería a visitar España, camino de su exilio estadounidense, pasando brevemente por Madrid, desde donde se dirigiría a Badajoz para cruzar hasta Portugal.

Con esta placa, el Ayuntamiento de Madrid recuerda la estancia de Bela Bartok en una fonda de la Calle de la Paz, durante la visita que realizó a la Villa y Corte en 1906.

Bartok

“Aquí vivió en 1906 el músico BELA BARTOK en su primera visita a Madrid”

Serguei Prokofiev en 1935

Serguei Prokofiev por 4stringking

Serguei Prokofiev perteneció a la generación de músicos rusos que en las primeras décadas del Siglo XX modernizaron la música tradicional de su país con la introducción de las corrientes vanguardistas europeas, alejadas de la estética clásica. Nacido en Sontzovka, actual Ucrania, el 23 de Abril de 1881, estudió música en el Conservatorio de San Petersburgo recibiendo clases maestros tan ilustres como Rimski-Korsakov. Autor de óperas como “El amor de las tres naranjas” , “El ángel de fuego” o “Guerra y Paz”, compuso también ballets, como “Romeo y Julieta”, sinfonías y música para el cine, como las bandas sonoras de la películas “Ivan el Terrible” y “Alexander Nevski” de Eisenstein. Prokofiev falleció en Moscú el 5 de marzo de 1953, el mismo día que Stalin.

Concierto para Violín Nº 2 - Prokofiev

Prokofiev vino a Madrid, siendo ya un músico consagrado, para el estreno en España de su “Concierto para violín n.º 2 en sol menor opus 63″, que se estrenó el 1 de diciembre de 1935 en el Teatro Monumental de Madrid, interpretado por el violinista francés Robert Soëtans y la Orquesta Sinfónica de Madrid dirigida por Enrique Fernández Arbós. Prokofiev, tiempo después al hablar de su concierto nº 2 afirmaría: “La variedad de lugares en las que escribí este concierto muestra el estilo de vida nómada que llevaba entonces. El tema principal del primer movimiento lo escribí en París, el primer tema del segundo movimiento en Vorónezh, la orquestación la terminé en Bakú y el estreno fue en Madrid”.

Fachada del Teatro-Cine Monumental Interior del Teatro-Cine Monumental Madrid

El Ayuntamiento Madrileño nos recuerda la visita de Prokofiev a nuestra ciudad y el estreno de su concierto Nº 2, con esta placa que podemos ver en la fachada del Teatro Monumental, en la plaza de Antón Martín. 

Serguei Prokofiev

“En este teatro estrenó el músico SERGUEI PROKOFIEV su Segundo Concierto para Violín el 1 de diciembre de 1935”

Pero la relación de Prokofiev con Madrid iría mas allá de la música, ya que su esposa Lina Prokofiev, de soltera Carolina Codina Nemiskaya, nació en 1897 en Madrid, en el Nº 4 de la calle Barbara de Braganza.

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“En esta casa nació LINA PROKOFIEV (Carolina Codina Memiskaya) 1897-1989 Cantante y esposa del compositor Serguei Prokofiev”

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Acerca de Titinet

No voy a cansaros nada mas empezar. Doy por hecho que vuestro interés no radica en mi persona, sino en lo que a partir de ahora podáis leer en este blog que nace hoy. Así que de mis 55 años de vida, os diré simplemente que soy madrileño de nacimiento y de corazón, que estudie Geografía e Historia y que aparte de la debilidad que siento por la ciudad donde nací, mi gran pasión ha sido siempre y lo seguirá siendo, viajar. Mi padre solía decir que "viajar debería de ser una asignatura obligatoria en todos los planes de estudios" y yo, desde muy pequeño comprendí cuanta razón tenia. Viajar te enriquece, te ayuda a ser mas tolerante con otras culturas, con otras religiones y te ayuda a tener una mente mas abierta y receptiva. Viajar te aporta algo que los libros y las horas de estudio, por mucho que te den, jamas podrá ser igual de enriquecedor. A lo largo de mis muy vividos 55 años, he viajado siempre que he podido, y no ha sido poco. He recorrido prácticamente toda Europa y también he tenido ocasión de viajar a Asia, África y América. Pero por mucho que haya viajado, y tengo intención de seguir haciéndolo, mi ciudad siempre sera Madrid y mi sitio siempre estará aquí. En esta ciudad que me vio nacer y que día tras día me ha ido desvelando sus secretos, contándome sus historias, sus momentos de gloria, sus éxitos, pero también sus miserias, sus dramas y sus fracasos. Una ciudad con un pasado y una historia mucho mas extensa e interesante de lo que muchos conocen. Una ciudad abierta a todos, acogedora y cosmopolita. Una ciudad con una riqueza cultural y humana capaces de sorprendernos en muchas ocasiones. Todo esto es para mi Madrid, y este blog pretende contároslo y haceros participes de la historia y las posibilidades que ofrece esta maravillosa ciudad. Espero que lo disfrutéis. Adelante. Poneos cómodos y sed bienvenidos.
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3 respuestas a Visitantes ilustres. En clave de Sol.

  1. Anna Tonna dijo:

    Reblogueó esto en Spanish Song Slingery comentado:
    This article touches on Rossini’s visit to Madrid in 1831, subject of my disc “Espana alla Rossini” which comes out with iTinerant Records next March.

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