La Ceca de Madrid y la Real Casa de la Moneda

Uno de los principales intereses de aquellos que ostentan el poder ha sido siempre el control de la riqueza, y por tanto, el control de la emisión de moneda. Los Ministerios de Hacienda, los Bancos Centrales de cada Estado y las Casas de la Moneda, han sido los instrumentos habituales para ejercer el tan ansiado control sobre la riqueza. Nunca debemos olvidar, que la riqueza otorga el poder, y éste, proporciona a quien gobierna el control sobre los ciudadanos que, les guste o no, se ven obligados a aceptar las disposiciones, a veces claramente injustas y abusivas, adoptadas por los gobernantes, ya sean éstos elegidos democráticamente o no. Hasta que se hartan y deciden rebelarse ante los abusos, las injusticias y la avaricia de unos pocos, que suelen ser siempre los mismos. Y entonces ruedan cabezas y los gobernantes se sorprenden de la ingratitud del pueblo.

Banco de España 2

Un poco de historia

La primera Casa de Moneda de Madrid se fundó a instancias de Enrique IV, quien, el 2 de diciembre de 1467, nombró a Fernando de Pareja tesorero de la Casa de la Moneda, al mismo tiempo que ordenaba que fuera instalada dentro de los muros de la villa. Al año siguiente se le concedió licencia para labrar moneda, describiendo los tipos que habían de figurar en ellas, así como la marca, una M coronada, que debía permitir distinguirlas de las acuñadas en otras cecas. Con la reorganización de Casas de Moneda llevada a cabo en 1471, se cerraron las instalaciones de Madrid, que por aquél entonces, no era nada mas que un insignificante poblachon manchego. A partir de este momento, la ceca de Madrid desaparece, no volviendo a tenerse noticias de nuevas acuñaciones hasta 1591, durante el reinado de Felipe II. Esta acuñación de 1591, y otra posterior de 1611, ambas experimentales, se efectuaron en el domicilio del famoso grabador Giacomo da Trezzo, mas conocido como Jacometrezo, situada en las proximidades de la actual Gran Vía madrileña.

Placa_ del Ayuntamiento de Madrid decicada a Jacometrezo

Felipe III, por Real Cédula de 18 de Febrero de 1614, encargó la fabricación de moneda en Madrid a Cristóbal Gómez de Sandoval-Rojas y de la Cerda, I duque de Uceda, nombrándole tesorero con carácter hereditario. El duque, estableció la ceca en una casa situada cerca del puente de Segovia y durante los reinados de Felipe III y Felipe IV, la actividad de la Casa de Moneda de Madrid se desarrollo con normalidad, acuñándose en ella prácticamente todos los valores del sistema monetario vigente. En esta época tuvo Madrid tres talleres diferentes: el ya mencionado de la calle Segovía, otro enfrente de él, donde se instalaron los molinos necesarios para la acuñación de moneda, y otra casa en los terrenos que hoy ocupa el palacio de Linares, entonces situados a las afueras de la ciudad.

Cristóbal Gómez de Sandoval-Rojas y de la Cerda, I duque de Uceda

Hasta comienzos del siglo XVIII, en España podíamos encontrar moneda acuñada en las diferentes casas de la moneda pertenecientes a la corona, pero también en otras privadas y de la Iglesia. Seria con la llegada de los Borbones y Felipe V, cuando la acuñación de moneda pasó a ser privilegio exclusivo de la Corona y el Estado. El papel moneda no nacería hasta el reinado de Carlos III, con la fundación del Banco de San Carlos y la necesidad de emitir deuda pública, conocida como “vales reales”, considerados por los historiadores como los antecedentes de los billetes de banco, dado que fueron utilizados como dinero. Felipe V, abolió las cecas privadas y sometió a las estatales (Madrid, Barcelona, Sevilla, Pamplona, Segovia, Jubia y Manila) al poder de la Corona.

Felipe V - 8 Escudos 1729 Ceca de Madrid

Cada una de estas cecas tenía sus propias señas identificativas, en el caso  de Madrid, que es la que nos interesa, una M coronada o una estrella de seis puntas, que se siguieron utilizando hasta el 14 de junio de 1864, cuando Isabel II inauguró la Casa de la Moneda, con sede única en Madrid, en un edificio, actualmente desaparecido, situado en lo que hoy son los Jardines del Descubrimiento de la plaza de Colón.

La Casa de la Moneda de la plaza de Colón - Grabado de 1865

En 1868, con el general Serrano al frente del Gobierno Provisional, el entonces ministro de Hacienda, implantó la Peseta como moneda nacional, sustituyendo al escudo, unificando de este modo el sistema monetario español, dejando la moderna fabrica de Madrid como la única autorizada para la fabricación de moneda, lo que trajo consigo la desaparición de las otras cecas.

1 Peseta Gobierno Provisional 1869

A partir de 1868, con la acuñación de moneda centralizada en el nuevo edificio de Colón, se produce el cierre definitivo de todos los talleres de las cecas peninsulares, procediendose a la subasta de los edificios sin actividad. Se mantiene la ceca de Barcelona hasta 1870, si bien se encarga a Oeschger, Mesdach & Cia., una empresa privada de Barcelona, la exclusiva del contrato para fabricar la moneda fraccionaria de bronce. Los cospeles se realizaban en su factoría de Biache Saint-Vaast en Calais, para luego ser trasladados en tren a Marsella, y de allí en barco a Barcelona.

Real Casa de la Moneda - Plaza de Colón

La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (F.N.M.T), creada 1893 por la reina regente María Cristina de Habsburgo-Lorena,  fundiría en una sola institución la Casa de la Moneda y la Fábrica del Sello, que ya compartirían el inmueble de Colón. En 1936, durante la Guerra Civil, se crea una Casa de la Moneda en Burgos, con el objetivo de fundir los metales preciosos procedentes de los donativos que se recibían. Unas instalaciones que sufrieron sucesivos retrasos, por falta tanto de técnicos especialistas como de la maquinaria necesarios, de modo que, el primer lingote de oro no se fundiría hasta enero de 1937. El 6 de marzo de 1944 se aprueba el proyecto de construcción de una Fábrica de Papel dependiente de la F.N.M.T . en Burgos, dedicada a la emisión de billetes de banco y otros documentos de valor, unas instalaciones  que siguen funcionando en la actualidad.

La Casa de la moneda en 1970

En 1964, el edificio de Colón resultaba insuficiente para las necesidades del Estado, por lo que se decidió su traslado al numero 106 de la calle Jorge Juan, donde ha permanecido hasta el día de hoy. El edificio de Colón, pese a las numerosas opiniones en contra, fue demolido y reemplazado por los fríos e  impersonales Jardines del Descubrimiento, que serían inaugurados en 1970 por el entonces Alcalde de Madrid, Carlos Arias Navarro y el Centro Cultural de la Villa de Madrid, inaugurado en 1978.

Fabrica Nacional de Moneda y Timbre

Además de imprimir billetes de banco y sellos, la F.M.N.T. produce documentos oficiales como el DNI o el pasaporte, cartones de bingo, billetes de lotería y tarjetas inteligentes.

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Los Modlin. La historia de una extraña familia americana

Os presento a los Modlin: Margaret, Elmer y su hijo Nelson. Una extraña y excéntrica familia, que llegó a Madrid desde los Estados Unidos en la década de los 70 en busca de un éxito que nunca alcanzaron. Eran diferentes, solían vestir de negro, muy solemnes y llamaban la atención de quienes se cruzaban con ellos. Vivían prácticamente aislados en su domicilio madrileño del numero 3 de la calle del Pez y nunca se molestaron en aprender el castellano. Realmente una extraña familia, cuyos miembros hace años que están muertos.

Los Modlin

¿Quiénes eran en realidad los Modlin?

La historia de los Modlin comienza en 1949 en Carolina del Norte, donde Margaret y Elmer contrajeron matrimonio. Elmer Modlin, había sido soldado y, según contaba, el primer hombre en pisar Nagasaki tras la explosión de de la bomba atómica, algo que le obsesionó de por vida. Poco después de la boda se trasladaron a Hollywood en busca de la fama y allí nació su único hijo, Nelson, a quien educaron con un claro y único objetivo: convertirlo en una estrella de cine.

Los Modlin 2

Mientras tanto, Elmer intentaba hacerse un hueco en la industria del cine, pero el éxito no llegaba. Fue actor de reparto en algunas películas de serie B, consiguió aparecer en algunos spots publicitarios y su mayor logro fue una aparición sin frase, en la escena final de La semilla del diablo de Roman Polanski, en la que, mientras Mía Farrow se acerca cuchillo en mano a la cuna negra de su hijo, un japonés hace fotos y justo detrás, un hombre contempla con gran frialdad la escena, mientras eleva por un instante la mirada al cielo. Era Elmer Modlin, de profesión eterno secundario en series de TV como Embrujada. Aquella escena tendría que haber sido el inicio de una carrera llena de exitos, pero ni siquiera apareció en los creditos.

Calle del Pez, 3

Tras este fracaso en su constante búsqueda de la fama y el éxito y ante el riesgo de que su adorado hijo Nelson, que ya tenia 17 años, fuera llamado a filas para ir a la guerra de Vietnam, los Modlin deciden venirse a vivir a España, donde se instalan en un piso en el numero 3 de la calle del Pez en el madrileño barrio de Malasaña. En Madrid, la obsesión de los Modlin por alcanzar la fama y el reconocimiento, alcanzaría tintes realmente dramáticos. Estaban obsesionados con pasar a la historia. Margaret, se autoproclamaba “la mejor pintora del Apocalipsis”, a la vez que afirmaba que la humanidad no estaba aún preparada para comprender la grandeza de su obra.

Los Modlin 3

Fue entonces cuando el matrimonio decidió reflejar toda su vida en diarios, fotografías y vídeos, en una especie de plan perfectamente trazado para que, una vez hubieran fallecido, alguien encontrase su legado y se encargara de hacerlos famosos e inmortales, algo que comenzaban a admitir que jamás lograrían en vida. En sus diarios se percibe una paranoica obsesión por documentar sus contactos con los famosos de la época, para demostrar al mundo que habían estado rodeados de gente famosa e importante y, por tanto, ellos también lo eran. Se tuvieron que conformar con breves momentos de gloria, simples destellos: los papeles secundarios en películas de Elmer (participó en Ellas las prefieren locas, de Mariano Ozores, Viva la clase media, de José María González Sinde y apareció en un episodio de Curro Jiménez), la breve exposición, apenas un mes, de Margaret en el Círculo de Bellas Artes o algunos anuncios de Nelson y su voz  en la megafonía del Aeropuerto de Barajas y El Corte Inglés, o un anuncio del Vespino, en el que aparecía la familia al completo.

Nelson Modlin 2

Esa obsesión por la fama de Elmer y Margaret marcó de por vida a su hijo Nelson, que dejó la casa familiar huyendo del opresivo ambiente familiar creado principalmente por su madre, intentando alejar de su vida esa obsesión por la fama y la inmortalidad, frustrando de este modo los anhelos de sus progenitores. Instalado en Guadalajara, tratando de superar la presión a la que había estado sometido, apenas vió a sus padres dos o tres veces al año hasta su fallecimiento, ocurrido en extrañas circunstancias cuando solo tenía 49 años.

Margaret Modlin y Franco

Tras años de aislamiento en los que Margaret continuaría obsesionada con la muerte, la figura de Franco y sus pinturas surrealistas y tétricas, realizadas siempre con luz artificial, la excéntrica pintora falleció en 1998, dejando a Elmer, un marido totalmente sometido y entregado, que vivió únicamente para ella, absolutamente desolado. Elmer fallecería en 2003, completamente alcoholizado e incapaz de superar las muertes de Margaret y su hijo Nelson.

La extraña urna funeraria de los Modlin 

Lo último que Elmer pidió a Margaret fue una extraña urna funeraria, con la forma de un busto de dos cabezas, destinado a albergar sus cenizas. Una urna que nunca se utilizó y hoy aún se conserva en un almacén. Las cenizas de los Modlin, se asegura que descansan en el fondo del Lago de la Casa de Campo. En tan solo cinco años, los Modlin habían desaparecido y nadie los recordaría. ¿O si?

La resurrección de los Modlin

La resurrección de los Modlin tiene lugar en un contenedor de basura, en las proximidades del que fuera su domicilio de la calle del Pez, donde el fotógrafo Paco Gómez rescató una serie de fotografías y documentos en los que aparecían unos desconocidos posando ante la cámara en ropa interior y extrañas poses. 

Margaret Modlin Elmer Modlin Nelson Modlin

Era una noche de junio de 2003, cuando Paco Gómez, avisado por su cuñado, llego a a la calle del Pez, donde la acera ya estaba llena de gente que rebuscaba entre los efectos personales y fotografías de algún vecino del barrio, que habían aparecido en un contenedor de basura. Elmer Modlin, el último superviviente de la extraña familia, había fallecido ese mismo año y sus herederos decidieron vaciar el piso, deshaciéndose de todos los objetos y pertenencias, que para ellos carecían de valor. Gómez, fotografo del colectivo NoPhoto, cuenta que logró recuperar una serie de fotografías y documentos de los Modlin que se llevo a su casa, donde estuvieron varios años sin que tuviera claro a quienes pertenecían, ni que hacer con ellos.

Elmer Modlin Elmer Modlin

Pero el destino de los Modlin, parecía estar escrito y una noche, en el piso de un amigo, reconoció a la desconocida que aparecía en sus fotos. Sorprendidos, le contaron que se trataba de Margaret Modlin, una misteriosa y excentrica pintora norteamericana, obsesionada con el Apocalipsis, que había vivido con su familia en Madrid. En ese mismo instante, Paco Gómez supo que tenía algo interesante algo entre las manos, una historia que merecía la pena ser investigada y por supuesto contada: la misteriosa historia de los Modlin. Una historia fascinante, trágica, misteriosa y por que no, romántica, que tuvo lugar en el Madrid de los años 80.

El libro “Los Modlin”, escrito por el propio Paco Gómez, y un cortometraje sobre la excéntrica familia titulado “Una historia para los Modlin”, dirigido por el brasileño Sergio Oksman, estaban a punto de ver la luz.

 Los Modlin - Paco GómezUna historia para los Modlin - Sergio Oksman

Los Modlin. Un libro de Paco Gómez

Paco Gómez, consciente de lo que tenia entre las manos, inicio un proceso de investigación que duró varios años, durante el que pudo comprobar hasta que punto la fama y el reconocimiento eran un tema obsesivo para los Modlin, en especial para Margaret. A traves de las numerosas entrevistas que realizó a personas que habían tratado con la familia, comprendió la obsesión del matrimonio por hacerse famosos y que la pintura de Margaret fuera comprendida. Fue entonces cuando supo, que era un instrumento del destino, que tenía que contar la historia de la familia tal y como Margaret Modlin lo había planeado. En el libro se nos cuenta el proceso de la investigación de una forma poco habitual, a medio camino entre la novela y el libo de fotografía, donde las imágenes forman parte de la trama.

La vida perdida de los Modlin

“Los Modlin es un libro subyugante, un imprescindible cuya historia es tan notable como la de sus desgraciados protagonistas”

“El libro es  un camino perfectamente pavimentado que nos lleva desde el contenedor de basura de la calle Pez, hasta un final, magistralmente peraltado.”

“Uno de los libros más apasionantes de los que he leido en los últimos años que no te suelta hasta el final”

“Cierras el libro y de alguna manera sabes que esa familia volverá a tí de algún modo u otro, y terminas por creer también que en algún momento de tu vida, los Modlin se cruzaron contigo”

El libro de Paco Gomez ha cambiando el rumbo de tres vidas condenadas al olvido, pero que finalmente han alcanzado la tan ansiada fama. “Indudablemente su vida estaba condenada al olvido así que algo de fama les he dado. De todas formas la gloria que Margaret buscaba no está a mi alcance, soñaba con una fama eterna e imposible más próxima a los tiempos geológicos que al leve paso de un ser humano sobre la Tierra”, afirma Paco Gómez.

Una historia para los Modlin

Una historia para los Modlin. Un cortometraje de Sergio Oksman

En el cortometraje,de Sergio Oksman, realizado a modo de falso documental, los Modlin nos son presentados como una familia extraña, que gira alrededor de Margaret y sus cuadros. Una pintora que firma sus obras con un anagrama formado por tres emes, a quien su marido idolatra y considera “la mejor pintora del Apocalipsis de todos los tiempos”. Ambos crean un microcosmos turbio y asfixiante en su domicilio de la calle del Pez , del que su hijo Nelson escapa en cuanto le es posible. Oksman con su corto, ha reconstruido como era la vida de los Modlin tras su llegada a España valiendose de las fotos y documentos que aparecieron en la basura. Consiguio que le dejaran entrar en el piso de la calle del Pez número 3 dónde vivían, un inmueble propiedad de la universidad de Salamanca donde aún estaban el caballete de Margaret y la extraña urna funeraria vacia. “Puede que algunos hechos de los que aparecen sean ciertos y otros no”, admite Oksman, “al acabar de ver la película el espectador acaba conociendo realmente a esas personas”.

Una historia para los Modlin - Premio mejor documental español

La película de Oksman ganó el primer premio internacional en el festival Documenta Madrid y tras su participación en numerosos festivales , ha conseguido numerosos galardones, entre los que podemos destacar:

Mejor Cortometraje Documental – Premios Goya 2013

Gran Premio Competición de Cortos – Festival de Cine de Varsovia

Grand Prix (Labo) – Festival International du Court Metrage, Clermont-Ferrand

Premio del Publico – Festival International du Court Metrage, Clermont-Ferrand

Grande Premio Cidade de Vila do Conde – Curtas Vila do Conde

Mejor Corto Documental  – Karlovy Vary International Film Festival

Miglior Cortometraggio Documentario – Festival dei Popoli, Firenze

Premio “Lorenzo de’ Medici” – Festival dei Popoli, Firenze

Mejor Cortometraje de No-Ficción – Open Cinema, St.Petersburg

Mención de Honor – Full Frame

Los Modlin - Publicidad del Vespino

Los Modlin, con sus extrañas fotografias, sus excentricidades y su misterioso legado, han conseguido tras su muerte, lo que jamás consiguieron en vida. Tenían razón cuando aseguraban que algún día alcanzarían la fama. Por fin, donde quiera que estén, los Modlin son felices.

Lucifer está empadronado en Madrid.

Que Lucifer siente una especial debilidad por Madrid es algo mas que evidente, como vais a poder comprobar a continuación. Han sido numerosas las visitas que el Principe de las Tinieblas ha hecho a la Villa y Corte a lo largo de su historia y para ello se ha servido de los medios mas variados, al fin y al cabo su poder es inmenso, por no decir infinito.

Celebración de un aquelarre

Comenzó paseándose por Castilla, donde las hechiceras de la primera mitad del siglo XVI invocaban al Diablo Cojuelo. Y como Madrid, desde que Alfonso VI la reconquistara en el siglo XI, siempre formó parte del Reino de Castilla, seguro que en alguna de aquellas giras por tierras castellanas se dejaría caer por aquí, aunque no haya constancia de ello. De modo que podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, que fue entonces cuando nació el idilio entre Lucifer y la capital de España.

“Estos cinco dedos pongo en este muro, cinco demonios conjuro: a Barrabás, a Satanás, a Lucifer, a Belcebú, al Diablo Cojuelo que es buen mensajero, que me traiga a Fulano luego a mi querer y a mi mandar”

“Señor de la calle, señor de la calle, señor compadre, señor cojuelo, que hagáis a ______ que se abrace solamente a mí y que me quiera y que me ame, y que si es verdad que me ha de querer, que ladre como perro, que rebuzne como asno y que cante como gallo”

Convento de San Plácido

En 1625, reinando en España Felipe IV, el Diablo hizo una visita a las monjas del convento de San Placido, situado en el 9 de la calle de San Roque, en el corazón del actual barrio de Malasaña. (Ver la entrada titulada “El convento de San Plácido, su iglesia y los escandalosos sucesos que entre sus muros acontecieron”, publicada en julio de 2014).

El Diablo Cojuelo

En 1641 el escritor Luis Vélez de Guevara fue el instrumento utilizado por Satanas para visitar Madrid. La obra: El Diablo Cojuelo, que narraba las andanzas de nuestro diabólico protagonista junto al personaje del hidalgo estudiante Don Cleofás Leandro Pérez Zambullo, que huye de la justicia por una cuestión de faldas, refugiandose por casualidad en el desván de un astrólogo que tiene encerrado a un diablo en una botella. El diablo le suplica que le libere y Cleofás accede. A cambio, el que se presenta como Diablo Cojuelo lleva al hidalgo a un mágico viaje en el que desde las alturas ve el interior de las casas de Madrid como si las hubieran despojado de sus tejados, dejando ver los vicios e hipocresías del Madrid de los Austrias.

Palacio Real 5

Durante las obras de construcción del Palacio Real, iniciadas en 1738, tras el incendio que destruyo por completo el Real Alcazar, afirman las crónicas de la época que, Satanás se apareció a los obreros que allí trabajaban. (Ver la entrada titulada “El Palacio Real de Madrid. Historia, leyendas y secretos de un noble edificio”, publicada en junio de 2014).

Vista de la Real Casa de Correos en la Puerta del Sol en el siglo XIX Sigue leyendo

Cuatro historias de fantasmas

Cuando la noche cae sobre la ciudad, las historias de fantasmas parecen hacerse mas reales. La capital de España tiene muchos lugares y edificios que encierran entre sus muros historias y leyendas imposibles de comprender desde el puno de vista racional. Unas historias en muchas ocasiones espeluznantes y siniestras, que han pasado con los años a formar parte de la cultura popular de Madrid. Hoy os cuento cuatro de estas leyendas.

La misteriosa dama del baile de máscaras.

Carnaval de 1870

Nuestra primera historia se cuenta que ocurrió en el Madrid de mediados del siglo XIX durante un baile de Carnaval, en el que un joven y apuesto diplomático extranjero disfrutaba de todo lo bueno que la capital de España era capaz de ofrecer. Durante el baile, el joven cruzo su mirada con la de una bellísima joven vestida de terciopelo negro, que cubría sus ojos con un antifaz. El flechazo fue instantáneo y el joven diplomático y la enigmática mujer, que aseguraba ser condesa, bebieron y bailaron sin parar durante toda la noche. 

Salida de un baile de mascaras - José García Ramos

Y entonces, en un determinado momento de la feliz velada, la joven insistió al diplomático para que la acompañase a un lugar que quería que conociera. Pese a que solo sabia de ella que era condesa, el diplomático decidió acompañarla. El lugar que la joven queria mostrarle era la iglesía de San José situada en la calle Alcalá. Una vez en su interior, el diplomático vio cerca del altar un catafalco cerrado, en el que la misteriosa joven le aseguro que estaba su propio cadáver y que su funeral tendría lugar al día siguiente. Sin darle tiempo a reaccionar, la joven condesa desapareció y solo pudo pensar que todo lo ocurrido había sido consecuencia del alcohol, además de una broma macabra.

 Iglesia de San José Sigue leyendo

El Real Decreto de Regalia de Aposento y las “casas a la malicia”

El origen de las “casas a la malicia” de Madrid está íntimamente relacionado con la picaresca del pueblo español, una “cualidad” que alcanzó su máximo apogeo durante los siglos XVI y XVII. Pero para comprender mejor cuales fueron los motivos que propiciaron la aparición de este tipo de viviendas, lo mejor es retroceder en el tiempo hasta los días en que Madrid aun no era la capital de España.

Casa a la Malicia en la calle del Toro con la plaza del Alamillo (La Morería)

Un poco de historia (como casi siempre)

“El Rey Católico, juzgando incapaz la habitación de la ciudad de Toledo, ejecutando el deseo que tuvo el emperador su padre de poner su Corte en la Villa de Madrid, determinó poner en Madrid su real asiento y gobierno de su monarquía”. (Luis Cabrera de Córdoba, 1559-1623)

Vista de Toledo en el siglo XVI

Hasta mayo de 1561, la capital de la nación más poderosa del mundo era la ciudad Imperial de Toledo, pero el lunes 19 de mayo de 1561, Felipe II hizo llegar al Concejo de Madrid una Cédula Real en la que se le hacía saber del inminente traslado de la Corte desde la ciudad del Tajo a Madrid, donde debería hallarse instalada al mes siguiente, a tiempo para la celebración del Consejo Real que debería celebrarse en la nueva capital. El día 21 de mayo, el monarca partió de Toledo hacia Aranjuez para inspeccionar las obras del palacio y jardines que allí se estaban construyendo y desde el Real Sitio se dirigiría directamente a Madrid, que a partir de ese momento se convertiría en la capital del España. Seis días más tarde lo haría la Reina Isabel de Valois con las infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela y al día siguiente, el príncipe Don Carlos. Toledo había dejado de ser la capital de España.

Madrid en el siglo XVI - Grabado de Anton Van den Wyngaerde

Tengamos en cuenta que Madrid en el siglo XVI no era una ciudad propiamente dicha como lo eran Toledo, Barcelona, Valladolid o Sevilla, era más bien un pueblo grande y amurallado, un “poblachón manchego”, como han escrito algunos, situado en un lugar relativamente privilegiado sobre un altozano, con un río de escaso caudal a sus pies, nuestro entrañable Manzanares. El Rey, sin duda vio en Madrid, la posibilidad de crear su nueva capital partiendo prácticamente de la nada, proyectando y creando de acuerdo con los intereses de la corona. Un plan largamente premeditado, encaminado a crear una capital renacentista para el monarca más poderoso de su tiempo, Felipe II. Además Madrid se encontraba muy próxima de las principales vías de comunicación de la península, herederas directas de las antiguas calzadas romanas, que se cruzaban en esta zona de la península, comunicando Aragón con Extremadura, Levante con Castilla y Andalucía con el norte de la península y era famosa por la abundancia de sus aguas subterráneas, su calidad y las propiedades curativas y medicinales de algunos de sus manantiales, una abundancia que garantizaba el abastecimiento de la ciudad. Sigue leyendo

La iglesia de Santa Maria la Real de Montserrat. Un gran proyecto inacabado.

Si las obras de construcción de la iglesia de Santa María la Real de Montserrat en la madrileña Calle de San Bernardo hubiesen llegado a buen término, ahora estaríamos ante uno de los templos más importantes de la capital de España. Pero lamentablemente, no fue así. Una vez más la falta de fondos hizo que las obras, iniciadas en 1668, se suspendieran en 1671 y no se reanudaran hasta 1729, para ser de nuevo suspendidas en 1740 “sine die” (lo que en España quiere decir de forma definitiva), cuando solo se había construido la fachada con una de las dos torres previstas, la nave central hasta el crucero y las capillas. Se quedaron sin construir la segunda torre, la gran cúpula del crucero con tambor y linterna, la cabecera y las sacristías. Los basamentos que aun hoy día se conservan nos permiten saber cómo debería haber sido la planta de una iglesia monumental y grandiosa cuya construcción jamás llegó a finalizarse.

Montserrat 2

 Un poco de historia

En 1640, Felipe IV, el Rey Planeta, no solo tenía gravísimos problemas para mantener la supremacía de España en Europa, sino que incluso dentro del propio territorio español tuvo que hacer frente a una serie de sublevaciones y revueltas, de las que una de las más graves tuvo lugar en Cataluña. Decía una antigua estrofa del himno de Els Segadors:

“Amb la sang dels Castelláns, en farem tinta vermella” (Con la sangre de los castellanos, haremos tinta roja)

Retrato de Felipe IV en Fraga durante la Guerra dels Segadors - Velázquez Sigue leyendo