Ramón de Mesonero Romanos, cronista y bibliotecario perpetuo de la villa de Madrid.

Mi pluma… seguirá, como siempre, el impulso de mi carácter, la libertad de mi pensamiento, que consiste en escribir para todos en estilo llano, sin afectación ni desaliño, criticar sin encono; aplaudir sin envidia, y aspirar en fin, no a la gloria de grande ingenio, sino a la reputación de verídico observador” (Escenas Matritenses – Ramón de Mesonero Romanos)

Calle de Mesonero Romanos

La primera mitad del siglo XIX supuso una auténtica revolución literaria con nuevas tendencias y escuelas fruto de los nuevos credos políticos e ideológicos, cuyo resultado fue una producción de gran personalidad y originalidad. Algunos escritores se introdujeron de lleno en la realidad española sirviéndose del género costumbrista y de los periódicos y revistas de la época, para difundir su particular visión de los grandes cambios que estaba viviendo la conservadora sociedad española. El costumbrismo de principios del XIX pretendía ser una crónica de los profundos cambios que se estaban viviendo en España tras la Guerra de la Independencia, deteniéndose, en ocasiones con nostalgia, en otras con ironía o sarcasmo, en las costumbres, los ritos y hábitos sociales, la vestimenta, la vida ciudadana, la política, la administración, las tradiciones o los rincones pintorescos, condenados a desaparecer ante los continuos cambios de la sociedad, para quedar como un recuerdo de épocas pasadas. Entre estos escritores destacaron por sus especiales dotes de observación, Serafín Estébanez Calderón, Mariano José de Larra y nuestro protagonista: Ramón de Mesonero Romanos.

Manual de Madrid - Ramón de Mesonero Romanos Escenas Matritenses - Mesonero Romanos El Antiguo Madrid - Ramón de Mesonero Romanos

Mesonero Romanos, “El Curioso Parlante”, sobrenombre con el que firmaba sus escritos, fue el principal representante de esta escuela costumbrista española del siglo XIX, con sus obras escritas con un estilo sencillo, ameno y llano, desprovisto de toda pretensión. Un retrato lleno de vida del Madrid decimonónico y romántico que tan bien conocía. La anécdotas y las vivencias del propio autor, sus amistades, las tertulias, o incluso el desarrollo urbanístico de la Villa de Madrid, se convierten de la mano de Mesonero Romanos en un documento único e imprescindible para todos aquellos que quieran conocer como era el Madrid de la primera mitad del siglo XIX.

Ramón de Mesonero Romanos

Nacido en Madrid en el seno de una familia influyente y acomodada, fue funcionario e inspector de obras públicas municipales, por lo que participó activamente en los cambios urbanísticos de la capital. Su primera obra “Mis ratos perdidos”, compuesta por doce relatos cortos, como miniaturas, ya muestra elementos del genero costumbrista, también llamado cuadro de costumbres, y puede considerarse la primera obra de este género de la literatura española. Tras esta obra llegaría el “Manual de Madrid, descripción de la Corte y de la Villa” publicada en 1831, que obtuvo una gran acogida por parte del público ,lo que hizo que los periódicos y revistas de la época rápidamente le pidieran colaboraciones, comenzando a escribir con regularidad en Cartas Españolas, donde el 12 de enero de 1832 aparece su primer artículo, “El retrato”, donde cuenta la historia de un cuadro que el escritor vio pintar en su juventud y que más tarde localizará en una tienda de trastos viejos de Madrid, un pesimista relato sobre los estragos de la vejez, el egoísmo y la ingratitud humana. De sus primeros artículos publicados recopilará su “Panorama Matritense”, donde la ciudad de Madrid se convierte en un gran escenario en el que el autor encontrara la inspiración, demostrando ser un agudo observador y un investigador imparcial y honesto.

Semanario Pintoresco Español Semanario Pintoresco Español 2

Cansado de escribir para publicaciones con tendencias políticas muy  evidentes, en 1836 fundó el “Semanario Pintoresco Español”, cuyo título es toda una declaración de principios, una revista donde Mesonero Romanos publicaría sus artículos costumbristas, más tarde recogidos en libros como “Escenas Matritenses”, publicado en 1842 y “Tipos y caracteres” de 1862. El planteamiento del semanario fue muy innovador en el momento de su aparición: Mesonero Romanos pretendía llegar al mayor número posible de lectores, por lo que buscó la manera de conseguir un precio asequible, lo que consiguió incluyendo publicidad en sus páginas, algo antes nunca visto en España, y para que llegara a todas las capas sociales, incluso a aquellas más desfavorecidas culturalmente (no olvidemos el elevadísimo índice de analfabetismo de la España del XIX) estaba profusamente ilustrada y sus textos eran claros, sencillos y fáciles de comprender.

Recuerdos de viaje por Francia y Bélgica - Mesonero Romanos

Su gran interés por el desarrollo urbanístico de Madrid hizo que viajará a Francia, Bélgica y otros países europeos durante la Regencia de Dª María Cristina de Borbón, para comprobar el desarrollo de las principales ciudades europeas. Del primer viaje al país vecino nos ha llegado la obra “Fragmentos de un diario de viaje”, publicada por los descendientes del escritor en el centenario de su nacimiento y del efectuado poco después a Francia y Bélgica, “Recuerdos de viaje por Francia y Bélgica entre 1840 y 1841”.

Proyecto de mejoras generales de Madrid - Mesonero Romanos

Entre 1845 y 1850 fue concejal en  el Ayuntamiento de Madrid, donde su “Proyecto de mejoras generales”, leído el día 23 de mayo de 1846, supuso una auténtica revolución. Tras esta etapa inició una intensa actividad literaria, publicando ediciones de los dramaturgos contemporáneos para la Biblioteca de Autores Españoles. Fue Cronista Oficial de la Villa de Madrid a partir del 15 de julio de 1864 y miembro de la Real Academia desde 1838 como académico honorario y desde 1847 como miembro de número.

Placa dedicada a Mesonero Romanos en la plaza de Vázquez de Mella

Vecino durante muchos años de la plaza de Vazquez de Mella, donde el Ayuntamiento instaló una placa conmemorativa en 1885, Ramón de Mesonero Romanos fallecería en Madrid el 30 de abril de 1882, siendo enterrado en el Cementerio de la Sacramental de San Isidro, el más antiguo de los cementerios de Madrid aun en uso, un auténtico museo de escultura al aire libre, y uno de los lugares más hermosos, curiosos y tranquilos que se pueden visitar en éste, nuestro querido Madrid.

El monumento a Mesonero Romanos, “El Curioso Parlante”

Monumento a Mesonero Romanos

En 1903, con motivo del centenario del nacimiento de D. Ramón de Mesonero Romanos, el Ayuntamiento de Madrid acordó la creación de un monumento dedicado al inmortal cronista madrileño, pero no sería hasta diez años más tarde cuando se pondría definitivamente en marcha el proyecto. Para su realización se llamo al escultor Miguel Blay, que ya había realizado en 1906 el monumento al Dr. Federico Rubio y Galí que podemos actualmente podemos ver en el Parque del Oeste.

Monumento a Mesonero Romanos en el paseo de Recoletos

En un principio se pensó levantar el monumento en la plaza del Angel, pero ante la oposición del artista, finalmente se opto por el paseo de Recoletos, entre las calles de Almirante y Bárbara de Braganza, siendo inaugurado el 27 de diciembre de 1914.

Monumento a Mesonero Romanos 1 Monumento a Mesonero Romanos 2

El monumento está realizado en mármol, piedra y bronce y sus medidas son: 3,60 x 3,00 x 2,30 metros. Está formado por un pedestal de piedra sobre el que se encuentra el busto de Mesonero Romanos realizado en mármol, y a los pies del pedestal dos figuras de bronce: una madrileña, mirando fijamente hacia el busto del escritor, y un muchacho de rostro simpático, que le hace ofrenda de un ramo de flores.

En el frontal del pedestal se puede leer: “A / DON RAMON DE / MESONERO ROMANOS / 1803 – 1882 / EL AYUNTAMIENTO DE / MADRID 1914”

Y en la parte posterior: “MANUAL DE MADRID / ESCENAS MATRITENSES / EL ANTIGUO MADRID / MEMORIA / DE UN SETENTON” y “BIBLIOTECA MUNICIPAL / ATENEO-LICEO / ESCUELAS DE PARVULOS / CAJA DE AHORROS / PLANES DE REFORMAS / GENERALES DE MADRID / PRESENTADOS AL AYUNTAMIENTO / EN 1846 – 1849”

El acto inaugural

S.A.R. Dª. Isabel de Borbón "La Chata"

El acto inaugural, que fue presidido por la infanta Isabel, “La Chata”, en representación de D. Alfonso XIII, fue puro y castizo madrileñismo. La augusta dama fue recibida por el Alcalde, el Gobernador Civil y el Ayuntamiento en pleno, mientras sonaban los acordes de la Marcha Real, interpretada  por la banda municipal. Inmediatamente, y con la venia de la Infanta, comenzó la ceremonia con un discurso del Alcalde de la capital, Carlos Prast y Rodríguez de Llano, en el que puso de relieve los rasgos más sobresalientes de Mesonero Romanos, como periodista, literato, concejal y cronista de la villa. A continuación hablaron, entre otros, el ex alcalde José Francos Rodríguez y el hijo del escritor, Francisco Mesonero Romanos, quien tuvo palabras de agradecimiento para el Ayuntamiento y de felicitación para el creador del monumento, Miguel Blay.

Inauguración del Monumento a Mesonero Romanos

Finalizados los discursos, “La Chata” se dirigió al lugar donde estaba el monumento y tiró del cordón de los paños que lo cubrían, en los que se podían ver el escudo de España y las armas de Madrid, mientras la  banda municipal, dirigida por el maestro Villa, entonaba la marcha “El dos de mayo”, de Federico Chueca. Al pie del monumento se colocaron dos coronas: una de la Cámara Oficial de la Propiedad y otra del Centro de Hijos de Madrid, dándose por concluido el acto con la muy castiza y madrileña música de Chueca.

El monumento viajero

De todos es conocido el afán del Ayuntamiento madrileño de trasladar de un lugar a otro de la capital las estatuas, fuentes y monumentos, sin que exista la mayor parte de las veces una razón evidente y clara para ello, y el dedicado a mesonero Romanos no iba a ser una excepción.

Monumento a Juan Valera

Tras su inauguración permaneció en el paseo de Recoletos, hasta 1967, donde también se encuentra el monumento dedicado al escritor, político y diplomático Juan Valera, obra de Lorenzo Coullaut-Valera. Ese año fue trasladado, sin razón aparente que lo justificara, a los Jardines del Arquitecto Rivera en la plaza de Barceló, donde estuvo hasta el año 2009, cuando comenzaron las obras del nuevo mercado y se instalaron los cubos prefabricados “provisionales” en el espacio hasta entonces ocupado por los jardines. Desde entonces descansa en alguno de los almacenes municipales que el Ayuntamiento tiene repartidos por todo Madrid, a la espera de que se decida su incierto futuro. Un futuro que, sinceramente, no se presenta demasiado halagüeño, dada la habitual desidia y el desinterés del Ayuntamiento madrileño por todo aquello relacionado con la cultura y las artes.

Estatua de  Felipe II

Y para terminar, me parece oportuno citar algunos de los monumentos, estatuas y fuentes olvidados en el “albergue de las estatuas olvidadas”, el almacén monumental de esculturas del Ayuntamiento de Madrid: la estatua de Felipe II, la alcachofa original de la famosa fuente de El Retiro, parte del monumento a Bécquer, las nuevas espadas de Daoiz y Velarde, el monumento a Agustín Argüelles, uno de los caballos del grupo escultórico del Ministerio de Agricultura, varias estatuas en bronce procedentes del parque de Antonio Leyva, la diosa solar del parque de Villa Rosa, las placas originales del parque del Emir Mohamed o lo que queda de la estatua del Niño Jesús que estaba en la plaza del mismo nombre.

Figura de la madrileña perteneciente al monumento a Mesonero Romanos depositada en los almacenes municipales Busto de Mesonero Romanos perteneciente al monumento depositado en los almacenes municipales

Esperemos que el monumento a Mesonero Romanos no se convierta en una mas de las víctimas del olvido, y  confiemos en que no sufra demasiados desperfectos mientras permanece almacenada, que no desaparezcan partes importantes o que directamente no se pierda de forma inexplicable. No sería la primera vez.

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Acerca de Titinet

No voy a cansaros nada mas empezar. Doy por hecho que vuestro interés no radica en mi persona, sino en lo que a partir de ahora podáis leer en este blog que nace hoy. Así que de mis 55 años de vida, os diré simplemente que soy madrileño de nacimiento y de corazón, que estudie Geografía e Historia y que aparte de la debilidad que siento por la ciudad donde nací, mi gran pasión ha sido siempre y lo seguirá siendo, viajar. Mi padre solía decir que "viajar debería de ser una asignatura obligatoria en todos los planes de estudios" y yo, desde muy pequeño comprendí cuanta razón tenia. Viajar te enriquece, te ayuda a ser mas tolerante con otras culturas, con otras religiones y te ayuda a tener una mente mas abierta y receptiva. Viajar te aporta algo que los libros y las horas de estudio, por mucho que te den, jamas podrá ser igual de enriquecedor. A lo largo de mis muy vividos 55 años, he viajado siempre que he podido, y no ha sido poco. He recorrido prácticamente toda Europa y también he tenido ocasión de viajar a Asia, África y América. Pero por mucho que haya viajado, y tengo intención de seguir haciéndolo, mi ciudad siempre sera Madrid y mi sitio siempre estará aquí. En esta ciudad que me vio nacer y que día tras día me ha ido desvelando sus secretos, contándome sus historias, sus momentos de gloria, sus éxitos, pero también sus miserias, sus dramas y sus fracasos. Una ciudad con un pasado y una historia mucho mas extensa e interesante de lo que muchos conocen. Una ciudad abierta a todos, acogedora y cosmopolita. Una ciudad con una riqueza cultural y humana capaces de sorprendernos en muchas ocasiones. Todo esto es para mi Madrid, y este blog pretende contároslo y haceros participes de la historia y las posibilidades que ofrece esta maravillosa ciudad. Espero que lo disfrutéis. Adelante. Poneos cómodos y sed bienvenidos.
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