La arquitectura perdida de Madrid. Nada esta a salvo de la piqueta – 1ª parte

Edificios del Madrid más antiguo clásico, pero también del más moderno y vanguardista: iglesias, palacetes, edificios industriales, mercados, cines, bancos… obras maestras que desgraciadamente se perdieron y son un ejemplo de la vulnerabilidad del patrimonio arquitectónico de nuestra ciudad. Una arquitectura de la que por desgracia, sólo nos quedan fotografías en blanco y negro.

Bulevar de Sagasta

Dejadez, problemas administrativos, falta de visión o simple especulación… Muchas son las causas que han provocado que decenas de edificios históricos de nuestro país, auténticas joyas arquitectónicas, hayan caído incompresiblemente víctimas de la piqueta. Casi ninguna ciudad de nuestra geografía se libra de estos atentados contra el buen gusto, que tuvo su punto álgido en las décadas de los 60 y los 70.

Templete de la Red de San Luis

Son tantas las perdidas, que resulta difícil llevar a cabo una clasificación medianamente coherente, de modo que los iré subiendo a medida que vaya obteniendo la información correspondiente. En Madrid, estos han sido algunos de los casos más significativos.

Y como por algún edificio hay que comenzar, aquí os dejo cinco de una larga lista de perdidas irreparables.

 La Iglesia de Santa María de la Almudena (S.XI-1868).

Iglesia de Santa Maria de la Almudena

Quienes derribaron el que era, probablemente, el templo más antiguo de Madrid sabían lo que hacían. Santa María de la Almudena creció desde la base de una antigua mezquita de aquel Magerit primigenio. Al menos desde el siglo XI estuvo allí creciendo, modificando su traza, remozándose, ampliándose y dando cobijo a los feligreses madrileños desde que Madrid es Madrid. Nadie como Mesoneros Romanos describió el ambiente costumbrista de la capital y fue en su tiempo cuando surgió la «necesidad» de acabar con el Madrid medieval para convertirlo en una ciudad «moderna». Fue él precisamente uno de los que sugirió que la derribasen en su «Proyecto de Mejoras Generales de Madrid», presentado al Ayuntamiento en 1846. El objetivo era trazar una gran calle que prolongara Mayor hasta laCuesta de la Vega. «Para este grandioso proyecto hay que sacrificar no sólo el edificio de la Armería, sino la parroquia de Santa María, que, aunque pequeña y de ningún valor, es la más antigua de Madrid», dijo. Así se hizo en 1869, demoliéndola a golpe de pico y pala y, con ella, una joya arquitectónica de ocho siglos.

 Otros edificios religiosos tristemente desaparecidos.

Iglesia del Buen Suceso 3

 A la iglesia de Santa María de la Almudena se suman otros edificios religiosos importantes como el Convento de Santo Domingo el Real (1212), uno de los primeros conventos de Madrid, derribado para despejar la plaza que lleva su nombre entre 1868 y 1870. La iglesia de San Juan Bautista (s. XII), célebre por albergar los restos mortales de Velázquez desde 1660, fue también derribada en 1811 por José I Bonaparte para ampliar la plaza. Asimismo corrieron la misma suerte el Colegio de las Niñas de Leganés (1630), derribado para hacer la Gran Vía; el Convento del Espíritu Santo (1684-1841), donde está el Congreso de los Diputados, la Iglesia de San Norberto y Vulgo de los Mostenses (1611-1808), donde se ubica hoy el mercado que lleva su nombre, el convento de San Pascual (1683-1861), en el Paseo de Recoletos, la parroquia de Santa Cruz (s. XIV-1868) y el Convento de Santo Tomás de Aquino (1583-1876), ambas en el solar de la actual Iglesia de la Santa Cruz, las dos iglesias del Buen Suceso (1483-1837), el convento de San Felipe El Real (1547-1838) con sus famosas gradas, el convento de Nuestra Señora de las Victorias (1561-1836), ambos derribados antes de la gran reforma de la Puerta del Sol en 1854, entre otros.

Las caballerizas reales del palacio de Oriente (1789-1932).

Caballerizas Reales 2

Donde se levantan majestuosos los Jardines de Sabatini se encontraban las Caballerizas Reales que mandó erigir Carlos III en 1789. Esta inmensa construcción, obra del arquitecto italiano Francesco Sabatini, fue incautada por el Gobierno de la II República y cedida al Ayuntamiento de Madrid para que las derribara y construyera un parque público. Y así lo hizo en 1934 –tras un polémico debate entre los partidarios de derribarlo y los opositores a dicha medida– sometiendo a la piqueta a un fastuoso complejo de piedra berroqueña y granito que se levantaba sobre un solar de 2,5 hectáreas. Además de las caballerizas propiamente dichas, el complejo albergaba una capilla dedicada a San Antonio, almacenes, fuentes, fraguas y herraderos y seis patios interiores en torno a los que se articulaba la construcción.

 Otras reales construcciones también desaparecidas.

Platerías Martínez

 Hubo un día en el que el río Manzanares fue navegable gracias a una de las obras de ingeniería más importantes de la historia de Madrid: el Real Canal del Manzanares. Con sus 21 kilómetros conectó la capital a través de un canal fluvial hasta Rivas Vaciamadrid. El canal se comenzó a construir en 1770 por iniciativa privada y fue continuado por el Estado debido al gran interés público que suscitó en la época. Tras décadas de esplendor dejó de funcionar en 1860. También desaparecieron en la capital el Antiguo Alcázar de Madrid (s.XI-1734), las cercas reales de Felipe II y Felipe IV, el Pabellón Real del Parque del Retiro (1883-1950), creado para la Exposición Nacional de Minería de 1883, el Lavadero de la Reina en la zona de la Puerta de San Vicente, o la Real Fábrica de Platerías Martínez (1792-1920), entre otros.

 La plaza de Toros de Goya (1874-1934).

Plaza de toros de Goya

La Plaza de Toros de Goya se situó en el actual emplazamiento del Palacio de los Deportes. Fue construida bajo un estilo neo mudéjar por los arquitectos Emilio Rodríguez y Lorenzo Álvarez. Por su ruedo de 60 metros de diámetro pasó la flor y nata del toreo del siglo pasado. Tenía un aforo para 14.867 espectadores, incluidas las localidades de favor: Palco Regio, Presidencia, Diputación y Música. Fue inaugurada el 4 de septiembre de 1874 y durante sesenta años fue testigo de una de las épocas más brillantes del toreo en Madrid. Pese a su popularidad fue derribada en 1934 y sustituida por Las Ventas.

Antes hubo en Madrid otras plazas como la de la Puerta de Alcalá (1749-1874), que fue la primera plaza permanente de la capital y que también fue derribada.

 La casa de la Moneda de la plaza de Colón (1861-1970).

         Casa de la Moneda 3 Casa de la Moneda 1

 Sobre los actuales Jardines del Descubrimiento de la plaza de Colón —junto a la Biblioteca Nacional— estuvo desde 1861, hasta su derribo en 1970, la antigua Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Levantada con ladrillo y piedra, este gran edificio se dividía en dos pabellones gemelos –uno en cada extremo de la plaza–. En un principio se planteó conservarlos y estructurar el jardín entre ambos, pero finalmente fueron víctimas de la piqueta.

 El antiguo mercado de la Cebada (1875-1956).

Mercado de la Cebada 1 Mercado de la Cebada 2

A mediados del siglo XIX se empezaron a construir los primeros mercados cubiertos en Madrid, si bien de proporciones muy modestas. En 1875 Alfonso XII inauguró las primeras instalaciones modernas dedicadas tanto a la venta al por mayor como al comercio minorista; erán los mercados, hoy desaparecidos, de la plaza de la Cebada, dedicado a frutas y hortalizas, y de la plaza de los de Mostenses, para caza, pesca y ganadería. Un año más tarde se inauguró el de Chamberí y en 1882 el de la Paz, en el Barrio de Salamanca. Todos ellos eran modernos edificios con estructura de hierro y cerramiento de cristal. Sin embargo, en muchos barrios de Madrid continuaron los mercados callejeros hasta bien entrado el siglo XX.  El Mercado de la Cebada nació en 1870 con un objetivo muy claro: acabar con la creciente insalubridad de los productos vendidos en los puestos callejeros. El Ayuntamiento de Madrid tomó esta medida dos años antes y acordó la construcción de varios mercados estables en la capital, entre ellos éste y el de los Mostenses del que hablaremos mas adelante puesto que fue también derribado en 1925. El de la Cebada fue el más importante de Madrid. Fue construido y diseñado por el arquitecto Mariano Calvo Pereira, siguiendo el modelo del de Les Halles en París. Estructuras de hierro y cristal desmontables –se podrían haber salvado de su destrucción– conformaron este gran espacio de planta irregular, compuesto por dos pisos, y con una superficie de 6.323 metros cuadrados. Fue inaugurado por el rey Alfonso XII el 11 de junio de 1875, y derribado en 1956 para levantar la espantosa mole del actual mercado de la Cebada que también tiene sus días contados.

¡Han sido tantas las víctimas de la piqueta en la capital de España!

Continuara…

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