El Teatro de La Zarzuela

“Por fin llego el deseado día de la inauguración del teatro que fue el 10 de octubre de 1856 a las 8 de la noche. Habíamos señalado el día por ser el del cumpleaños de S.M. la Reina Isabel II y aunque esta augusta Señora no pudo asistir por causa del besamanos y comida de corte, estuvo el teatro completamente lleno de la sociedad más culta y elegante de Madrid. Empezó la función con la Sinfonía de Carnicer, compuesta para El barbero de Sevilla de Rossini; al acordar la ejecución de esta sinfonía, tuvimos la idea de rendir tributo de admiración y recuerdo a nuestro maestro Carnicer, que tanto trabajó por la prosperidad del arte músico y que era entre los modernos el primero y principal compositor que se había dedicado a escribir ópera. La ejecución de esta sinfonía fue muy buena y si no alcanzo en esta noche sino pocos aplausos, fue debido a que el público se ocupaba más en recorrer y examinar el teatro, que en atender a lo que en él se ejecutaba”. (Memorias de Francisco Asenjo Barbieri)

Teatro de La Zarzuela (2)

Con estas palabras nos relata el maestro Barbieri la inauguración de este emblemático teatro madrileño. El Teatro de La Zarzuela situado en la calle Jovellanos, a espaldas del Congreso de los Diputados, fue posible gracias a la iniciativa de la Sociedad Lírico Española y su objetivo era el de disponer de un espacio propio en la capital de España para la lírica. Sus impulsores fueron los maestros Francisco Asenjo Barbieri, Rafael Calleja Gómez, Joaquín Gaztambide, Rafael Hernando y José Inzenga, entre otos insignes personajes de la cultura y la política españolas de la época. La financiación para la ejecución de las obras corrió a cargo del banquero Francisco de las Rivas. El proyecto fue encargado al arquitecto Jerónimo de Gándara (aunque serían posteriormente dirigidas por José María Guallart), tomando como modelo el “Teatro alla Scala” de Milán, por lo que se proyecto un edificio con interior en forma de herradura y tres alturas de palcos.

Interior del Teatro de La Zarzuela

Durante la segunda mitad del siglo XIX, el Teatro de La Zarzuela se convirtió por tanto, en el teatro madrileño donde se estrenaban las zarzuelas de los más significativos autores del momento. Pero la historía se vio dramáticamente interrumpida cuando el 6 de noviembre de 1909 el edificio fue prácticamente destruido por un pavoroso incendio. Se volvió a reconstruir rápidamente y en 1914 se pudo reinaugurar. Años más tarde, en 1956, el Teatro de La Zarzuela fue adquirido por la Sociedad General de Autores de España que procedió a su remodelación, utilizando en esta ocasión materiales menos inflamables. En esta no demasiado afortunada reforma, el teatro perdió buena parte de la fachada, así como de los ornamentos del interior. Sería unos años más tarde, en 1984, año en que pasó a ser propiedad del Estado y ante la falta de un teatro de la Opera digno de tal nombre en Madrid, cuando el Ministerio de Cultura amplió la oferta de actividades y de este modo el Teatro de La Zarzuela paso a ofrecer entre sus representaciones danza y flamenco.

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En 1994 el edificio fue declarado Monumento Nacional y en 1998 fue remodelado una vez más, recuperando en esta ocasión buena parte de su estructura y forma original y se recupera el cometido inicial para el que fue creado en el siglo pasado: un teatro dedicado a la lírica española. Esta nueva etapa se inauguró con la representación de “El chaleco blanco” de Chueca y “La Gran Vía” de Chueca y Valverde.

Escenario del Teatro de La Zarzuela

No olvidemos que este teatro es a día de hoy el representante por excelencia del legado musical de España, de modo que el Teatro de La Zarzuela ha intentado ser siempre fiel a su máxima de ser “Un teatro para un género… y un género para un Teatro”

Hasta aquí esta breve historia del primer y único teatro dedicado desde su inauguración, en un ya lejano año 1856, a la lírica española, la Zarzuela, que en el año 2006 cumplió sus primeros ciento cincuenta años de vida. Larga vida al Teatro de La Zarzuela y como no, a la Zarzuela, ese género lírico tan español y tan madrileño. Tan nuestro.

Teatro de La Zarzuela – C/Jovellanos, 4 – 28014 Madrid

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Acerca de Titinet

No voy a cansaros nada mas empezar. Doy por hecho que vuestro interés no radica en mi persona, sino en lo que a partir de ahora podáis leer en este blog que nace hoy. Así que de mis 55 años de vida, os diré simplemente que soy madrileño de nacimiento y de corazón, que estudie Geografía e Historia y que aparte de la debilidad que siento por la ciudad donde nací, mi gran pasión ha sido siempre y lo seguirá siendo, viajar. Mi padre solía decir que "viajar debería de ser una asignatura obligatoria en todos los planes de estudios" y yo, desde muy pequeño comprendí cuanta razón tenia. Viajar te enriquece, te ayuda a ser mas tolerante con otras culturas, con otras religiones y te ayuda a tener una mente mas abierta y receptiva. Viajar te aporta algo que los libros y las horas de estudio, por mucho que te den, jamas podrá ser igual de enriquecedor. A lo largo de mis muy vividos 55 años, he viajado siempre que he podido, y no ha sido poco. He recorrido prácticamente toda Europa y también he tenido ocasión de viajar a Asia, África y América. Pero por mucho que haya viajado, y tengo intención de seguir haciéndolo, mi ciudad siempre sera Madrid y mi sitio siempre estará aquí. En esta ciudad que me vio nacer y que día tras día me ha ido desvelando sus secretos, contándome sus historias, sus momentos de gloria, sus éxitos, pero también sus miserias, sus dramas y sus fracasos. Una ciudad con un pasado y una historia mucho mas extensa e interesante de lo que muchos conocen. Una ciudad abierta a todos, acogedora y cosmopolita. Una ciudad con una riqueza cultural y humana capaces de sorprendernos en muchas ocasiones. Todo esto es para mi Madrid, y este blog pretende contároslo y haceros participes de la historia y las posibilidades que ofrece esta maravillosa ciudad. Espero que lo disfrutéis. Adelante. Poneos cómodos y sed bienvenidos.
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