San Antonio de los Alemanes, un tesoro escondido.

La Santa, Pontificia y Real Hermandad del Refugio, junto con iglesia de San Antonio de los Alemanes, antes conocida como San Antonio de los Portugueses, forma parte del conjunto hospitalario fundado por Felipe III en 1604 para atender a los súbditos portugueses residentes en Madrid, si bien la construcción del templo no dio comienzo hasta 1624.

Mariana de Austria - Velázquez

Tras la separación de España y Portugal en 1640 pasó a denominarse Hospital de los Alemanes, cambio de nombre otorgado por la segunda esposa de Felipe IV, Mariana de Austria, debido a que a partir de ese momento, los beneficiarios del hospital pasaron a ser los peregrinos alemanes que se encontraban de paso en la capital del ya decadente y exhausto imperio español.

iglesia1

Las obras para la construcción de la iglesia, según un proyecto delos arquitectos Pedro Sánchez y Francisco Seseña, duraron hasta 1633. Se trata de un templo de planta central elíptica inscrita en un rectángulo, típico ejemplo del barroco, cubierta con una ligera falsa bóveda diseñada por Coloma y Miteli. Su ornamentación fue encargada a los pintores de la corte, Francisco Ricci y Carreño de Miranda y en ella se representa a San Antonio orando, con un cielo sobre grandes arquitecturas fingidas, que alojan imágenes de Santos portugueses, en honor al nombre inicial de la iglesia.

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El Teatro de La Zarzuela

“Por fin llego el deseado día de la inauguración del teatro que fue el 10 de octubre de 1856 a las 8 de la noche. Habíamos señalado el día por ser el del cumpleaños de S.M. la Reina Isabel II y aunque esta augusta Señora no pudo asistir por causa del besamanos y comida de corte, estuvo el teatro completamente lleno de la sociedad más culta y elegante de Madrid. Empezó la función con la Sinfonía de Carnicer, compuesta para El barbero de Sevilla de Rossini; al acordar la ejecución de esta sinfonía, tuvimos la idea de rendir tributo de admiración y recuerdo a nuestro maestro Carnicer, que tanto trabajó por la prosperidad del arte músico y que era entre los modernos el primero y principal compositor que se había dedicado a escribir ópera. La ejecución de esta sinfonía fue muy buena y si no alcanzo en esta noche sino pocos aplausos, fue debido a que el público se ocupaba más en recorrer y examinar el teatro, que en atender a lo que en él se ejecutaba”. (Memorias de Francisco Asenjo Barbieri)

Teatro de La Zarzuela (2) Sigue leyendo

Las temporales del Prado. Velázquez y la familia de Felipe IV

El Museo Nacional del Prado no necesita presentación. Podría contaros su historia, hablaros del edificio que lo alberga, de su arquitecto Juan de Villanueva, de Rafael Moneo y su más que controvertida ampliación, de la evacuación de los cuadros en 1936 hacia Valencia durante la Guerra Civil, ante la inminente posibilidad de la entrada en la capital de las tropas del General Franco. El Prado da para todo esto y para mucho más.

El Museo del Prado durante la Guerra Civil

Es el Museo por excelencia de Madrid, y ni el Reina Sofía, ni el Thyssen, siendo lo que son y teniendo las colecciones que tienen, ni ningún otro museo madrileño pueden hacerle sombra. Es la visita obligada para todos aquellos que vienen a Madrid. Es sencillamente, el Prado. De modo que, ya hablaré de nuestro museo más a fondo en otra ocasión, tiempo habrá y bien que lo merece.

El Museo del Prado a principios del siglo XX

Hoy, únicamente voy a centrarme en recomendaros 3 exposiciones temporales, que actualmente se exhiben en las paredes de la pinacoteca.

Velázquez y la familia de Felipe IV

La primera de ellas es “Velázquez y la familia de Felipe IV” y se podrá visitar hasta el 9 de febrero de 2014. En ella y a través de 30 obras, se muestra la actividad de Velázquez como retratista real en los últimos años de su vida, así como la forma en que sus sucesores Martínez del Mazo y Carreño contribuyeron a renovar y transformar el retrato cortesano tras la muerte del genio de Sevilla. La exposición abarca tres décadas y se encuentra dividida 6 secciones que abarcan desde el enorme éxito obtenido por el pintor en 1650 en Roma, en la corte papal de Inocencio X, hasta los retratos de Carlos II y Mariana de Austria de Carreño, con los que finaliza la exposición. Las obras expuestas destacan por su gran valor artístico y muestran la enorme vitalidad de la que gozaba el retrato cortesano en aquellos años de ocaso del Imperio Español.

Roma en el bolsillo

La segunda es “Roma en el bolsillo. Cuadernos de dibujo y aprendizaje en el siglo XVIIIy se podrá visitar hasta el 19 de enero de 2014. En esta breve, pero no por ello menos interesante exposición, descubriremos como a mediados del siglo XVIII, la Academia de San Fernando de Madrid envió a un grupo de 8 jóvenes artistas y arquitectos a Roma con una beca de estudios, por considerarse entonces que la estancia en la “Ciudad  Eterna”  era una necesidad  ineludible  en su formación artística. En la exposición se muestran los cuadernos romanos de cinco de ellos, lo que nos permite comprender sus intereses y sus métodos de trabajo durante su experiencia romana. Estos cuadernos de viaje constituían por su reducido tamaño el medio más adecuado para tomar apuntes y notas en sus continuos desplazamientos y así y tal como se les había indicado “apuntar las obras más dignas que encuentren en los templos, palacios, jardines y fuentes, y los adornos antiguos y modernos donde quiera que los hallen”.

Parsifal - Egusquiza

La tercera y última es “El mal se desvanece. Egusquiza y el Parsifal de Wagner en el Museo del Prado” y se puede visitar en la sala 60, dedicada habitualmente a la presentación de obras singulares de las colecciones del siglo XIX. Con esta exposición el Museo del Prado se suma a las celebraciones con motivo del 2º centenario del nacimiento Richard Wagner. Se trata de una más que notable colección de pinturas, dibujos, estampas y una escultura inspirados por su última ópera, Parsifal y realizados por el pintor de origen cántabro, Rogelio de Egusquiza (1845-1915) gran admirador del insigne compositor alemán, a quien conocía personalmente y con quien mantuvo a lo largo de los años una relación directa, aunque no de forma continuada. Junto a las obras dedicadas a Parsifal, se exponen dos retratos de Wagner, una pintura y una escultura, así como un retrato del que fuera gran mecenas y protector del músico, el rey Luis II de Baviera.

Espero que las disfrutéis tanto como yo. El Prado siempre merece una visita.

Museo Nacional del Prado

Paseo del Prado, s/n, 28014 Madrid

http://www.museodelprado.es  

 

El “Kilometro 0”

¿Cómo empezar a hablar de Madrid? ¿Por dónde comenzar a contaros historias curiosas, a recomendaros museos, restaurantes, bares, itinerarios, edificios o monumentos emblemáticos….? Y después de darle muchas vueltas creo haber encontrado el lugar más indicado para iniciar esta andadura, en la que intentare que recorramos juntos todos y cada uno de los muchos lugares interesantes que nos ofrece Madrid: El “Kilometro 0” en La Puerta del Sol. Acompañadme y os contare su historia.

Puerta del Sol 30

Pocos deben ser los madrileños que no hayan pasado al menos una vez a lo largo de su vida por este lugar concreto, el “Kilómetro 0”. No obstante, no fue hasta el siglo XVIII, reinando Felipe V, el primer Borbón que reinó en España, cuando se inicio la construcción de las seis carreteras que, partiendo del mismo centro de Madrid, se extenderían de forma radial por el territorio español y asimismo se determinó este sería el punto desde el que se midiese la distancia en las nuevas carreteras. Sin embargo, el “Kilómetro 0” no se corresponde exactamente con el centro geográfico de Madrid, ya que según se estableció en 1978, este se encontraba en un punto no demasiado alejado de la Puerta del Sol, concrétamente en un punto situado a espaldas del Museo del Prado.

El Cerro de los Angeles

Posteriormente, el centro geográfico volvió a verse desplazado, y en esa ocasión los estudios realizados afirmaban que estaba en la confluencia de las calles de Goya y Serrano. Pero el “Kilómetro 0”, no indica el centro geográfico de la Península Ibérica como se creía en el siglo XVIII, sino el origen de las carreteras radiales que parten de Madrid y no hay que confundirlos. El centro geográfico de la península se encuentra en el Cerro de los Ángeles, aproximadamente a 10 kilómetros al sur de Madrid. Y como dato curioso añadiré que el citado punto, se encuentra a una altura sobre el nivel del mar de 666 metros.

Puerta del Sol 2

De modo que, como no sabemos con seguridad si en el futuro el punto exacto que determina este centro geográfico será situado, una vez más, en otro lugar de la geografía madrileña, creo mucho más interesante centrarnos en algo más concreto, mas permanente y mucho más real y palpable. Vamos a centrarnos en la millones de veces fotografiada y visitada placa situada debajo del reloj de la Real Casa de Correos, actual sede de la Presidencia del Gobierno de la Comunidad de Madrid.

La Puerta del Sol a finales del siglo XIX

La primera placa que marcó el “Kilómetro 0” de España se colocó en la Puerta del Sol de Madrid en 1856 y no fue hasta 1950, cuando se colocó la que lo ha indicado hasta el año 2009, año en que fue sustituida. Tras más de 60 años y millones de pisadas con el objeto de “hacerse la foto” y tras las sucesivas reformas efectuadas, unas con más acierto que otras, en la Puerta del Sol, la placa original se encontraba en un estado tan lamentable que se decidió su sustitución por una nueva. Además se da la curiosidad de que en una de las citadas reformas la placa fue girada 180º con lo cual el este y el oeste estaban cambiados de lugar. Es decir, Valencia estaría en Lisbóa y viceversa.

El Km. 0

Fue un gallego quien se encargó de la realización de la nueva placa. Pero el escultor Paco Candán recibió un encargo un tanto envenenado, tenía que realizar una placa que fuera una réplica exacta de la original en solo 15 días y sin tener a su disposición la original. Tuvo que trabajar basándose en fotografías y obtener la información necesaria para su realización en internet. Todo un reto. Para esta nueva placa el escultor utilizo granito, gris para el fondo, rojo para el mapa de España y amarelo para los mapas de Francia y Portugal. Y ahí sigue desde entonces esa nueva placa, indicando ese “Kilometro 0” tantas veces fotografiado y tantas veces punto de encuentro para todo tipo de citas, tanto para los madrileños como para aquellos que nos visitan.

El Km. 0 Km. 0

Y ahora os voy a plantear un sencillo ejercicio de observación: entre ambas placas, la original y la réplica, hay una pequeña diferencia que el escultor introdujo de manera intencionada. Mirad atentamente las fotografías de ambas placas y a ver que encontráis. ¿Lo veis? Efectivamente, en la nueva placa el punto detrás del “0” ha desaparecido. Paco Candán lo suprimió alegando que carecía de sentido y a pesar de algunas críticas al cambio realizado, la placa se instaló tal cual.